Sebastian Bassi escribió:
On 12/21/06, Marcos Guglielmetti <[email protected]> wrote:
Ni siquiera tenés que vivir con las incomodidades que vivían las antiguas sociedades: con la ciencia y la tecnología de hoy en día podés crear una vida rural completamente cómoda, yo creo que mucho más placentera que la de la gran urbe.
Es re lindo, con pozo ciego en lugar de cloacas, con garrafas en lugar de gas natural. Y el agua de pozo, que es saladita.
No sé qué están discutiendo -bah, he leído los mail pero en realidad nada que ver con el asunto la mayoría de ellos, y si bien no quise escribir por ser off topic todo esto, bueno, tu último comentario Sebastian me hizo "romper el silencio" ya que su sutil ironía me parece medio injusta (aunque sea literalmente cierta). Conozco muchas ciudades que no tienen cloacas, que no tienen gas natural y que ni siquiera pueden contar con el agua de pozo para beber pues o está contaminada o es "salada" (Venado Tuerto, por poner un ejemplo de una ciudad de relativa importancia). O zonas de grandes ciudades (como la misma Rosario o el Gran Buenos Aires o Córdoba) sin esos servicios que hoy consideramos elementales. También conozco casas fastuosas, casa quintas, que tienen un confort mayor que el que podamos tener, y no tienen cloacas, no tienen gas natural y tienen agua de pozo, pero sí baños hasta con sauna, piletas de natación, gas (con esas garrafas grandotas), señal satelital, etc. Creo que se puede vivir muy bien tanto en la ciudad como en el campo, y que en este último, aunque exista algún tipo de privaciones (la oferta cultural por ejemplo, o la imposibilidad de satisfacer muchas costumbres gregarias) se dan posibilidades imposibles en la gran ciudad Por otro lado, ese "vivir bien" no se limita al confort, pues se puede tener mucho confort y vivir remal y viceversa. De toda esa polémica que se dio lo que saco en limpio es que hay que cuidar los recursos que tenemos aunque sabemos que no se cuidarán y que sólo cuando algo está en el límite o agotado se destinan los esfuerzos necesarios para resolver el tema. Pero también sé que si no hubiera movimientos de defensa de esos recursos y de su uso más racional, todo sería peor aún. No me parece positivo, por otro lado, cuestionar a aquellos que buscan una solución en la vuelta a la naturaleza o en abandonar ciertas cuestiones del "confort" (o del consumismo) para rearmar su vida de una manera "más natural". Pero tampoco aquellos que eligen esa alternativa se deben confundir: su propuesta es una alternativa individual imposible para las grandes masas de la población, incluso requiere cierta idiosincracia, formación cultural, etc que no está al alcance de las mayorías ni lo va a estar. Pues además, es una solución más "cara" económicamente si lo medimos en términos de número. El punto es que la educación es algo fundamental para enseñar a tomar una actitud, una posición distinta frente a la prepotencia del mercado, de la tecnología, del consumismo. Pero la Escuela por sí sola -suponiendo que estuviera en los planes de una política educativa de Estado, es decir, que no dependiera de los vaivenes políticos de los gobiernos de turno-, por sí sola no puede enfrentar las presiones de todo tipo que se hacen y que se seguirán haciendo para fomentar el consumo por el consumo, inventar necesidades allí donde no las hay y crearlas, crear costumbres y todo un conjunto de cuestiones que directa o indirectamente producen un despilfarro de recursos para la humanidad, que por supuesto tampoco se traducen en un mejor vivir o en un vivir feliz Ayer estuve en un brindis donde había gente muy inteligente y preparada cultural y educativamente, con mucha experiencia en el campo universitario, de la educación, etc. Y el orador principal repitió varias veces que la felicidad está en el futuro invitando a construir ese futuro. Por supuesto que nadie cuestionó esas palabras pues son "verdades asimiladas", pero esas "verdades" -como esa canción que el mejor día está por llegar, el mejor beso es el que me darán, etc, forman parte de la ideología del consumismo, que tan bien se ve en la informática con el síndrome de tener el último hard, la última versión de ..., el hd más grande, el último dispositivo El impacto en despilfarro de todo tipo que está causando el teléfono celular sólo es comparable al impacto que tiene el mismo celular en la ruptura de la intimidad y el cambio de costumbres que va aparejando. Toda la propaganda para que escribamos un mensaje de texto, bajemos un ringtone o como sea que se llame la musiquita -mi inglés es malo- y mil cosas más que vendrán tendrá a mediano plazo impactos insospechados. Negativos, por cierto. Bueno, negativos para mi forma de ver y mi concepción de lo que puede ser un buen vivir, pero muy positivos para algunos sectores que están haciendo o van a hacer fortunas con ellos Para terminar en este pensar en voz alta: Cuando -no recuerdo si es esta lista o en socios- se hablaba del colegio de informático y lo malo que es cómo está pregreñado tenemos que pensar que en esta sociedad cada sector quiere garantizarse un mercado o un ingreso, no importa si eso es a cuenta de otros, pues la torta es finita, obvio. Y un buen ejemplo lo tenemos ayer. Calladitos calladitos los agrónomos consiguieren que saliera una ley (que por suerte hay que reglamentar por lo que aún puede haber zapateo) que se le pague a ellos el 0.2% de cada transacción de bienes inmuebles. O sea si compro o vendo una casa, bueno, deberé pagarle a algún agrimensor ese 0.2% si no no puedo comprar o vendar, a lo que se suma al ya de antes el 1,5% al escribano (institución tipo nobiliario que existe en argentina que obviamente ganan fortunas). Y si hay martillero un 3% Así es lindo esta economía "del mercado": tener asegurado un ingreso (compulsivamente los colegios profesionales por la actividad de sus afiliados, compulsivamente los escribanos y ahora los agrimensores y así sucesivamente). Las patentes y otras cuestiones tan debatidas se inscriben en esta misma lógica Bueno, no aporto ninguna solución ni ninguna propuesta, simplemente pensar en voz alta que educar para formar ciudadanos debería incluir enseñar cómo defenderse de las tendencias avasallantes del mercado y poner en tela de juicio el gregarismo tal cual hoy se estimula, promueve y forma desde miles de agentes extraescolares, inclusive nosotros mismos con ciertas prácticas. Si no escribo más en estos pocos días que quedan hasta el fin del año, felices fiestas para todos, y no les voy a desear un feliz futuro, debería pensar alguna frase que fuera coherente con lo que escribí más arriba y que dijera más o menos: que tengas y defiendas un feliz presente, aprendiendo del pasado y sabiendo que el presente del futuro puede ser desastroso si no cuidamos lo que hacemos hoy Un abrazo Fernando -- Fernando J. Pisani [email protected] Rosario - Argentina