CMPR: copyrights, patentes y marcas registradas. Ya que no gusto el termino derechos intelectuales ------------------ No me parece que sea una cuestion de que Gerardo renuncie, pues su falla no es una falla de etica, sino una cuestion que no es suficientemente comprendida en esta lista todavia, o eso creo al menos. Es mas, no se si hay comprension de si es o no una falla y de la enorme importancia y magnitud de la misma.
En cuanto al nombre "propiedad intelectual", puede no gustarnos pero es el que usan las leyes, por lo tanto no creo que podamos evitar
Hay al menos tres leyes diferentes, se puede usar cada una por separado o usar otros terminos globalizantes como Derechos Intelectuales u otros, si ese no gusta.
No estoy de acuerdo con que ponerle este titulo a la charla sea "una bofetada al movimiento de software libre". Esta claro que nuestra posicion frente a la idea "propiedad intelectual" es critica.
Una cosa es oponerse al concepto de propiedad intelectual, otra cosa diferente es oponerse al uso del nombre para referirse a la cuestion. Una cosa es oponerse al uso ilegal del software, -el movimiento se opone, pide cambiar las leyes no violarlas-, otra cosa es usar la palabra pirata para referirse a el hecho. Si uno esta en una organizacion que defiende el software libre, acepta en general las cuestiones por las que pelea el software libre. La aclaracion de significados es crucial. Y este tema, el no usar el termino maldito, es uno de los que primero se empezo a proponer en el movimiento. Si aceptamos que las ideas son apropiables no tenemos ninguna base para justificar que esta mal eticamente no compartir el software. Podemos aceptar derechos del autor sobre las ideas, lo que no podemos aceptar es que estos derechos lleguen al nivel de propiedad. Usar un termino que en si refuerza al idea de que las ideas son apropiables solo fortaleze la posicion de nuestros adversarios. Nos hace jugar en la cancha del enemigo. De ahi que los que defendemos estas ideas no usemos ese termino salvo en un contexto negativo y para aclararlo inmediatamente.
No. "Propiedad" intelectual, no es lo mismo, y fué una sugerencia de Enrique Chaparro, que decidí incorporar. Considerando que él dará la charla, está justificado.
Que alguien no concuerde con la posicion que sostiene el movimiento, es razonable, incluso hacia su interior, lo que no es razonable es que una organizacion del movimiento auspicie charlas que contradicen sus posturas. Ahora la cuestion que creo hay que debatir, es si Solar va a auspiciar el uso de esa palabra para referirse a esas cuestiones o no. No me queda claro si en esta organizacion creempos posible o no usar esa palabra. Y sospecho que eso hay que debatir. Es decir el fondo de la cuestion. vuelvo a enviar el url en cuestion http://www.gnu.org/philosophy/words-to-avoid.es.html ''Propiedad intelectual'' A los editores y abogados les gusta describir el "copyright" como "propiedad intelectual": una expresión en la que también incluyen patentes, marcas registradas y otras partes más oscuras de la ley. Estas leyes tienen tan poco en común, que es una imprudencia generalizar sobre ellas. Es mejor hablar específicamente de "copyright", de "patentes" o de "marcas registradas". La expresión "propiedad intelectual" conlleva una asunción oculta: que la forma más normal de pensar respecto a todas estas cuestiones dispares es análoga a pensar en objetos físicos y en nuestras ideas de propiedad física. Respecto a la copia, esta analogía descuida la diferencia crucial entre objetos materiales e información: la información puede copiarse y compartirse casi sin esfuerzo, mientras que los objetos materiales no. Basar tu pensamiento en esta analogía es como ignorar la mencionada diferencia (incluso el sistema legal de los Estados Unidos de América no acepta por completo esta analogía, debido a que no trata los "derechos de copia" (copyrights) como derechos de propiedad de objetos físicos). Si no quiere limitarse a esta forma de pensar, es mejor evitar la expresión "propiedad intelectual" en sus palabras y pensamientos. Hablar de "propiedad intelectual" es también una generalización imprudente. Esta expresión es un cajón de sastre en el que se mezclan diversos sistemas legales diferentes, incluyendo copyrights, patentes, marcas registradas y otros, que tienen muy poco en común. Estos sistemas legales, que se originaron por separado, regulan actividades distintas, operan de distinta manera y plantean distintas cuestiones políticas. Generalmente, irá bien encaminado cuando aprenda algo sobre las leyes de copyright y suponga que no es aplicable a las leyes de patentes, ya que casi siempre es así. Puesto que estas leyes son tan distintas, la expresión "propiedad intelectual" es una invitación a pensar simplistamente. Lleva a la gente a centrarse en un solo y pobre aspecto común a estas leyes dispares (que es que se establecen monopolios que pueden comprarse y venderse) y hace que ignoren su esencia, todas las restricciones que imponen al público y las consecuencias que provocan. En un contexto tan impreciso, ni siquiera se pueden apreciar los asuntos específicos sobre política pública que plantean las leyes de copyright, o los diferentes asuntos suscitados por las leyes de patentes, o por cualquiera de las otras. Así, cualquier opinión sobre "propiedad intelectual" será casi seguramente una estupidez. Si quiere pensar con claridad en las cuestiones que plantean las patentes, el copyright y las marcas registradas, o incluso aprender qué dictan estas leyes, el primer paso consiste en olvidarse de que alguna vez oyó la expresión "propiedad intelectual" y tratar todos los asuntos de forma independiente. Para dar una información clara y fomentar un pensamiento lúcido, nunca hable o escriba sobre "propiedad intelectual"; en vez de eso, exponga el tema de manera concreta sobre el copyright, las patentes o cualquier otra ley específica a la que se esté refiriendo. De acuerdo con el profesor Mark Lemley de la Facultad de Derecho de la Universidad de Tejas, el extendido uso de la expresión "propiedad intelectual" es una manía reciente, surgida en 1967 en la fundación de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, OMPI (véase la nota 123 de su reseña de marzo de 1997 sobre Romantic Authorship and the Rethoric of Property de James Boyle, en la Revista de Derecho de Tejas). La OMPI defiende los intereses de los titulares del copyright, patentes y marcas registradas, presionando a los gobiernos para aumentar su poder. Uno de los tratados de la OMPI sigue la línea de la Ley de Copyright para el Milenio Digital (Digital Millennium Copyright Act o DMCA), que se ha utilizado en los Estados Unidos para censurar algunos paquetes muy útiles de software libre. Visite http://www.wipout.net/ para informarse sobre una campaña contra la OMPI. -- Diego Saravia [email protected]