On Friday 06 November 2009 01:56:50 Facundo A. Bianco wrote:
El 5 de noviembre de 2009 12:51, Marcos Guglielmetti
<[email protected]>escribió:
On Thursday 05 November 2009 11:31:24 Facundo A. Bianco wrote:
El 5 de noviembre de 2009 10:24, Marcos Guglielmetti
<[email protected]>escribió:
En definitiva, Borges es como una buena propaganda del anarquismo, *si lo sabemos rescatar*.
Por mi parte, la otra vez estaba en una reunión de un Coro, luego de cantar, fuimos a cenar, y cuando me jodieron un poco con político dije mi
parecer
y comenté que era anarquista... muchos se cagaron de la risa y dijeron ¿cuántos son? y les mencioné a gentes que ellos nunca tocarían: Sábato, Borges, Camus... vienen bien cuando las clases medias te bardean
A mí eso de reconocer que tal o cual hombre importante fue anarquista
mucho
no me gusta...
A mí tampoco, es un acto casi snob, pero frente gente que es snob, a veces sirve.
prefiero nombrar a teóricos o activistas anarquistas (ya los conocemos, no voy a entrar en detalle) que buscarlos en gentes que no lo son. Por ejemplo, Sabato: dos meses antes del golpe de 1976 cena con
Videla
y Borges y él, publicamente lo dice ya que los medios entrevistan a las personas después de la cena, que Videla será el general que salvará a la República de su undimiento (¿un anarquista coqueteando con las botas?).
¿un comunista? también había partidos comunistas que decían que se trataba de una "dictablanda"
digo: cualquiera se puede equivocar
y sobre todo nosotros, q somos tan humanos como ellos ;)
Pero cenan con Videla ¿para qué?
¿Cuál era el propósito?
¿Coquetear? O solicitar la liberación de los encarcelados, etc, o que se frene la violencia del estado?
Ni idea. Seguramente, y al igual que muchísimas personas, veían en los
militares los salvadores del caos donde estaba sumido el país. Me hace acordar a un discurso que dio un diputado socialista -no recuerdo su nombre, lo busco después- allá por 1923 en plena discusión de la masacre de los obreros patagónicos en 1921-22 argumentando que si todo el tiempo se busca en los militares una solución a los problemas en un futuro aparecerían dictaduras hasta llegar a una completamente sangrienta. Es una lástima que no se haya equivocado.
http://cultural.argenpress.info/2008/11/el-compadrito-borges.html " una vez Borges habló a favor de Pinochet pero cuando se enteró bien de lo que era en Argentina el régimen militar de Videla, Massera y aquella banda delincuencial, les hizo mucho daño con sus críticas. Principalmente las que se publicaron en Europa. En pleno Proceso de estos asesinos, de los militares argentinos dijo a “Le Monde” y toda la prensa francesa “cuando yo era chico quise ser militar, pero con el tiempo me fui haciendo más cobarde y menos estúpido”. Ahí pintó a la Junta Militar, de quienes no quiso ser utilizado, y quede claro que él lo hizo sin atribuírse - como Ernesto Sábato- ser el referente moral y ético de los argentinos. Pero mejor es volver a Borges: entendamos que en cualquier contexto, en Argentina siempre las líneas ideológcias han sido muy tensas, irreconciliables, peronismo y antiperonismo, y esto hoy se tiende a olvidar, Con Borges uno podía hablar de asuntos terrenales y cuando alguien le dijo que el proceso Militar en Argentina pudo ser una más de las sangrientas internas del peronismo él, Jorge Luis Borges agregó “ese es un pensamiento muy coherente”. " http://brenner.com.ar/biog/?p=38 "Pero poco a poco fue tomando conciencia de las atrocidades cometidas por la dictadura y en el año 1980 termino firmando una solicitada por la aparición con vida de los desaparecidos. En una entrevista, dijo años más tarde: ”Desde luego, yo obré mal. Sabía que estaba jugándome el Premio Nobel, pero pensé que absurdo juzgar a une escritor por sus ideas políticas… No me di cuenta que no se trataba de una razón política, sino de una razón ética.”. y agregó ”Tardé en tener noticias de los desaparecidos. Soy ciego, no leo los diarios. En mi caso un día vinieron a casa las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo a contarme lo que pasaba”." http://www.leedor.com/notas/ver_nota.php?Idnota=176 "Tiempo después, el 28 de septiembre de 1980, desde las páginas de Clarín, minimizó éste y algún otro encuentro: "Vi al presidente argentino un par de veces, traté de hablar mal de Perón, para comenzar, y en seguida se tapó la conversación". Borges se encontraba en Francia como invitado de honor del Festival de Cine Iberoamericano que se desarrollaba en Biarritz y en ese mismo artículo se manifestó contrario a la violencia, reivindicó su especial anarquismo, abominó una vez más del fascismo y del comunismo y entre otras consideraciones agregó, "quizá, porque tengo 81 años se me ve como a un viejo reaccionario". Para él, el pueblo argentino carecía de esperanzas y perspectivas y la fuerza de los militares para gobernar residía "en la resignación y el escepticismo y un gobierno no puede basarse en la resignación para conducir un país". Dijo además no aceptar la detención clandestina de presos políticos y explicó que la Junta Militar había reemplazado un terrorismo por otro. En ese contexto, Borges había firmado la primera solicitada publicada por Clarín el 12 de agosto de 1980 (la primera en cualquier diario argentino durante los años de plomo fue en La Prensa el 5 de octubre de 1977), pidiendo por el destino de los ciudadanos desaparecidos. Junto a él estamparon su nombre, entre otros, Ernesto Sábato, Adolfo Pérez Esquivel, Raúl Alfonsín, Adolfo Bioy Casares, Hermenegildo Sábat, César Luis Menotti, Carlos Saúl Menem o Miguel Hesayne. En varias oportunidades retomó la idea de que en la Argentina se había pasado de "un terrorismo sonoro a un terrorismo clandestino" y en un reportaje que le realizara Roberto Alifano (Clarín, 10 de abril de 1981) declaró que era necesario que el gobierno publicase las listas con los nombres de los desaparecidos, "pero eso no va a suceder. Hacer eso es declararse culpable". Para Borges, además, el término "desaparecidos" no era más que un eufemismo utilizado por las juntas militares "para no decir qué han hecho con ellos". Más tarde añadiría, "es triste pensar que nuestro destino individual está en manos de estos señores, que son los que tienen las armas". "