Hace años me prestaron un libro (autor famoso si los hay), en el que su personajes- tipos simpáticos según los vi en la descripción - trataban de concretar la "revolución social". Serían unos 20; o menos, ya no recuerdo, pero entre ellos surgió enseguida un ala derecha y una izquierda, y en lugar de usarlas metafóricamente para volar, cada una se fue por su lado. De los que siguieron, alguno se cansó, otro se murió, y de los tres o cuatro que quedaron, con mas ruido que nueces, terminaron en un fracaso rotundo, y como podríamos decir por estos lares, tomando mate en el fondo, y quejandose alternativamente del frio, del calor o la humedad. Los comentarios acerca del soft en el Estado me interesaron (SOY empleado del estado, de alguna forma); pero casi imposible fue seguirlos. No conozco personalmente a quienes los escriben, pero por la familiaridad de las respuestas, parecían los chicos patoteros de dos barrios vecinos, mojándose las orejas (lo hacíamos cuando yo era chico, para invitar a pelear al otro, aunque en aquel tiempo todavía vivía uno que otro dinosaurio). En lugar de quejas y acusaciones, hubiera preferido ver una lista de proyectos, y de evolución de los mismos, estado de realización, modificaciones, etc. Del otro lado: aportes para salir adelante. Y de la misma manera, tal vez como una cuestión de orden, aclarar que ser empleado es una cosa, ser funcionario es otra, y encima, muy particular, ser asesor o promotor de un sector determinado. Quien no es empleado, y goza de la libertad de ser su propio jefe, diferenciar la bronca de quien paga impuestos sin recibir contraprestaciones, de los aportes solidarios que nos permiten la convivencia. En lo personal, enfrento en este momento un "desafío", probablemente el último en mi carrera. Una cuestión chiquita e intrascendente, que de concretarse según mi propuesta, puede significar una intranet (muuuuuy reducida) en el hospital local, con acceso de alta velocidad a internet; más un centro tutorial y oficina virtual para capacitación del personal; todo con programas "caseros" para manejo de HC, turnos, farmacia, etc. El proyecto lo empecé hace 10 años. Aclaro, soy empleado, pero lo hice personalmente. Después pasé a ser empleado "para eso que hacía" (trabajar con computadoras). Después me mandaron a un "ropero" (habitación archivo de 1 metro por tres metros), con una AT486, a "llenar papeles". Ahora el proyecto vuelve, de la mano de funcionarios que lo asumen. Y que voy a hacer? Reclamarles que yo lo dije antes? Que es mio? Si, es mio, de alguna manera, porque lo asumo como tal. Me comprometo a seguirlo, como cuando quise encabezarlo. De hecho, como humano limitado (y quien en la lista no es humano limitado por el tiempo y la muerte... o debo creer en los fantasmas) soy prescindible. Pero acá y ahora, sirvo a una propuesta. No es por hacer ejemplo ni bandera. Pero me cansa que "vuelva la burra al trigo", y que el apasionamiento de alguno lastime innecesariamente a otros. Paz y bien. Mario