2008/7/30 Sebastian Bassi <[email protected]>:
2008/7/30 Marcos Guglielmetti <[email protected]>:
La desocupación es inherente al sistema: sirve para mantener bajos los sueldos y condiciones de vida de quienes trabajan, básicamente (xq si no te gustan las condiciones, hay 100000000 afuera esperando entrar x vos);
Inherente al sistema (como decis) significa que es parte del sistema, que no funcionaria de otra manera (o que no seria ese sistema, seria otro). Y como se explica que en USA (a pesar de la crisis) el problema de muchos empleadores es el contrario: Como retener al personal. Llega un momento en el que el trabajador encuentra otro empleo o siemplemente se aburre y se va. Hay rubros donde incluso hay grandes vacancias de personal (enfermeria por ejemplo). Un tasa de hasta 5% se considera "normal" debido a la dinamica de las poblaciones (gente que se cambia de trabajo, que se muda, problemas de aptitud o capacitación, etc), mas de eso ya es un problema para la economia y se lo trata de arreglar, no se lo ve como algo inherente al sistema como decis vos. Por otra parte, si no te convence la realidad y queres seguir hablando desde la teoria: Me podes dar alguna referencia bibliografica donde explique el capitalismo y diga que la desocupación es inherente al sistema?
Sebastián, ya te pasé esa bibliografía, te mofaste y te negaste a leerla. Acá te copio un párrafo para referencia nomás, pero si realmente te interesa comprender estos asuntos y no simplemente discutir por deporte, en tal caso creo que deberías leer el texto completo: ________________________ Pronto, sin embargo, esta [669] disposición de cantidades anormales de trabajo impago, esto es, de cantidades que rebasan el nivel social medio, se convierte en medio de competencia entre los capitalistas mismos. Una parte del precio de la mercancía se compone del precio del trabajo. No es necesario incluir en el precio de la mercancía la parte impaga del precio del trabajo. Se le puede regalar esa parte al comprador de mercancías. Es éste el primer paso al que empuja la competencia. El segundo paso que ella obliga a tomar consiste en excluir asimismo del precio de venta de la mercancía una parte del plusvalor anormal generado por la prolongación de la jornada laboral. De esta suerte se constituye, primero esporádicamente y luego, poco a poco, de manera fija, un precio de venta de la mercancía anormalmente bajo, precio que a partir de ahora se convierte en fundamento constante de un salario mísero y de una jornada laboral desmesurada, así como en un principio era el producto de esas circunstancias. Nos limitamos, meramente, a mencionar este movimiento, ya que el análisis de la competencia no ha de tener cabida aquí. Pero dejemos hablar por un momento, no obstante, al capitalista mismo. "En Birmingham la competencia entre los patrones es tan intensa que no pocos de nosotros se ven obligados a hacer, como patrones, cosas que en otra situación nos avergonzarían; y sin embargo, no se obtiene más dinero (and yet no more money is made) : únicamente el público se beneficia" [15]. Se recordará que en Londres existen dos clases de panaderos, una de las cuales vende el pan a su precio completo (the "fullpriced" bakers), mientras que la otra lo vende por debajo de su precio normal ("the underpriced", "the undersellers"). Los "fullpriced" denuncian ante la comisión investigadora parlamentaria a sus competidores: "Si existen, ello se debe únicamente, primero, a que engañan al público" (falsificando la mercancía), "y segundo, extraen de sus obreros 18 horas de trabajo por el salario de 12... El trabajo impago (the unpaid labour) de los obreros es el medio [...] de que se valen en la lucha competitiva... La competencia entre los patrones panaderos es la causa a que obedecen las dificultades en la supresión [670] del trabajo nocturno. Un empresario que vende su pan por debajo del precio de costo, precio que varía con el de la harina, se resarce extrayendo más trabajo de sus obreros [...]. Si yo no obtengo más que 12 horas de trabajo de mis obreros, y mi vecino, por el contrario, extrae de ellos 18 ó 20, tendrá necesariamente que derrotarme en el precio de venta. Si los obreros pudieran hacer hincapié en el pago de las horas extras, pronto se pondría punto final a esa maniobra... Gran número de los empleados por los panaderos que venden a menos del precio son extranjeros, muchachos y otras personas forzadas a conformarse casi con cualquier salario que puedan obtener" [16]. Esta jeremiada es interesante también porque muestra cómo en el cerebro de los capitalistas se refleja sólo la apariencia de las relaciones de producción. El capitalista no sabe que también el precio normal del trabajo encierra determinada cantidad de trabajo impago, y que precisamente ese trabajo impago es la fuente normal de su ganancia. ________________________ Tomo 1, Volumen 2, Capitulo XVIII (página 661 en la edición de Siglo XXI editores) -- Pablo Manuel Rizzo ---------------------------------------------------------------------- Aunque supiera que el mundo se acabará mañana, Igual plantaría mi manzano. -- Martin Luther King -- ----------------------------------------------------------------------