De Naomi Klein.. .“La mano de obra temporal contradice el principio del mérito, al igual que la práctica cada vez más frecuente de intercambiar ejecutivos como si fueran deportistas profesionales. Los ejecutivos temporales constituyen el mayor de los desmentidos a la leyenda capitalista del joven ordenanza que asciende hasta llegar a ser presidente de la empresa. Puesto que los ejecutivos de la actualidad se limitan a intercambiarse entre sí los puestos de mando, parecen nacidos en una región superior y exclusiva, como los reyes. En este contexto no se puede ya soñar con elevarse de ordenanza a presidente, porque es probable que el servicio de ordenanzas se haya contratado con Pitney Bowes y esté formado por permatemporales. Ésa es la situación que impera en Microsoft, y es en parte la razón de que allí el resentimiento de los temporales sea superior que en cualquier otro sitio. Otro motivo es que Microsoft reconoce abiertamente que mantiene sus reservas de temporales para proteger de los estragos del libre mercado el núcleo central de empleados permanentes. Cuando se suprime una línea de productos o se encuentra otra manera ingeniosa de reducir los costes, quienes absorben el golpe son ellos. Si se pregunta a las agencias, dicen que a su personal no le importa ser tratado como un software anticuado; después de todo, Bill Gates nunca les prometió nada. «Cuando la gente sabe que los puestos de trabajo son temporales, al terminar el contrato no se sienten defraudados en sus expectativas», explica Peg Cheirett, presidenta del Grupo Wasser, una de las agencias que proporciona empleados temporales a Microsfot.15 No hay duda de que Gates ha diseñado medidas de reducción del personal que evitan los graves reproches de engaño a que se enfrentaron los patronos de IBM a finales de la década de 1980, cuando eliminaron 37 mil puestos de trabajo, traumatizando a empleados que creían tener trabajo para el resto de sus vidas. Los temporales de Microsoft no tienen razones para esperar nada de Bill Gates —y eso es verdad—, pero aunque este hecho impide que se formen manifestaciones ante las puertas de la empresa, no hace que los piratas informáticos se abstengan de atacar sus sistemas desde dentro. (Como sucedió durante 1988, cuando una pandilla llamada Culto de la Vaca Muerta puso en Internet un programa diseñado para piratear los productos de Microsoft denominado Orificio Trasero. Fue descargado 300 mil veces de la Red.) Los permatemporales de Microsoft protestan contra este sueño capitalista hiperactivo; sin embargo, ellos saben mejor que nadie que están sólo como invitados. Así, mientras los empleados fijos de Microsoft son famosos por su culto a la empresa, los permatemporales sienten por ella un rencor sin igual. Cuando los periodistas les preguntan qué opinan sobre sus patronos, responden por ejemplo: «Nos tratan como basura»16 o «Es un sistema con dos clases de personas, que infunden miedo y sentimientos de inferioridad y de odio».17 Bernardo Diego González www.opensa.com.ar