El Domingo, 27 de Julio de 2008 06:03, Pablo Manuel Rizzo escribió: | 2008/7/25 Marcos Guglielmetti <[email protected]>: | > Lo que "no entiendo", es que clase de gente destina su vida a | > capitales de riesgo en vez de luchar por construir una sociedad | > altamente organizada basada en la cooperación mutua, la | > igualdad, la | | Son cosas que van paralelas, mmm... ¿en qué sentido? En un sentido de ética similar? En un sentido temporal? En el tiempo, va paralela la lucha x una sociedad más justa y los capitales especulativos, sólo en el sentido de que estos últimos son la base para su propia autodestrucción del sistema en el cual se sustentan: el capitalismo (no es lo que persiguen, pero lo logran). Aportan financiamiento a una industria (la informática, por ejemplo) que produce bienes que sirven para destruir la injusticia y construir igualdad, tal como explica Moglen en esa charla. http://www.mastermagazine.info/articulo/13220.php [1] O tal como pensaba Marx. En un sentido ético, no van de la mano: la especulación financiera genera todo tipo de desajustes económicos (como la actual suba del precio de los alimentos y los alquileres) que dejan en la pobreza, la miseria y la guerra a millones de seres humanos. Ni por lejos es ético. Es cínico. | una cosa es invertir recursos en | emprendimientos de alto riesgo, y otra cosa es si esos rescursos | los invirte un minúsculo grupo de capitalista o lo invierte un | gobierno socialista. Tampoco pienso que los gobiernos socialistas sean una solución al problema, sólo pienso que lo sean asambleas en las que 1 persona 1 voto sea la regla, y eso no es socialismo, al menos no como lo conocemos. | O sea, en una sociedad como la que vos soñás, | tambien habría que invertir en emprendimientos de alto riesgo, | porque como dice Diego, de mil hay uno que prospera, pero esos que | prosperan son los que marcan el avance de la ciencia o de la | tecnología. Sueño con sociedades en las que vivo, existen grandes sectores de la actividad humana que no se sustentan por inversiones de capital de riesgo, que Menem, Cavallo y De La Rua + Martinez de Hoz y otros nos hayan acostumbrado a ver los capitales especulativos como algo positivo (o como la mejor forma económica [qué disparate!]), es una cosa que podés comprar o no. Yo nunca lo compré. | La diferencia es que una inversión de de estas, hecha | por un grupo de capitalistas, favorece la concentración de las | riquezas generadas en pocas manos, solo reparte una parte menor | (genera trabajo como dice Bubi) mientras que en la sociedad | socialista ideal que vos describis toda la riqueza se repartiría | con algún tipo de equidad más justa. Ponele, qué sé yo, no podemos saber cómo es algo que no existe, más vale ver lo que existe y expandirlo. | Pero vivimos en este sistema | y hasta que lo cambiemos, ya estamos mejorando algo si las | inversiones se hacen en SL y no en sp. Favorezcamos eso y | estaremos más cerca de una sociedad mas justa. Claro que sí: que inviertan en su desaparición, me parece muy positivo ;) [1] http://www.mastermagazine.info/articulo/13220.php extracto: ..."Revolución práctica, los amigos y colegas con quienes he estado trabajando durante los últimos 20 años lo han demostrado, la revolución práctica se basa en dos cosas: prueba de concepto y código funcionando.Es decir: hazlo primero y permite que las consecuencias de lo que se ha hecho se establezcan. La tecnología, a diferencia del flujo histórico hegeliano o marxista, la tecnología en sí es irreversible. La tecnología que tenemos es nuestra -no un sueño- nos pertenece: funciona, la usamos. Tras ser puestas como las herramientas de nuestra liberación, ahora es nuestro privilegio usarlas para cambiar el mundo que nos rodea. Ese es nuestro especial rol en la larga historia de la lucha por la libertad de pensamiento. Las condiciones que produjeron esta inusual situación, una revolución basada, no en sueños acerca de lo que podría ser, sino en el reconocimiento de todas las implicaciones de lo que es: esta situación se la debemos al capitalismo industrial del siglo XX. Va a -deberá- quedar en la historia como algo que trabajó hábilmente en su propia destrucción. Las herramientas que hemos adquirido por parte del sistema de propiedad industrial de la información arrojado por el siglo XX, estas herramientas son los instrumentos por medio de los cuales deshacemos la opresión y retornamos a nuestras comunidades, nuestros amores, nuestros amigos, nosotros mismos a la condición de liberación por la cual todos nosotros y nuestros antepasados han esperado tanto tiempo. La tecnología del siglo XX hace que nuestra liberación sea posible, porque la tecnología del siglo XX convierte lo sólido en aire digital. "Todo lo que era sólido", se dijo, "se desvanecerá." Y así lo hizo. El siglo XX conoció la información como artefactos físicos, cosas, que cuestan dinero hacer, mover y vender. Más que en cualquier momento previo en la historia de los seres humanos, die Gedanken sind frei nicht (El Pensamiento es libre), por necesidad, porque las cosas tienen costo. Thomas Edison hizo posible que la música, que había sido durante toda la historia de los seres humanos un acto de comunión, una cosa inherentemente compartida, que la música se convirtiera en un producto, un objeto, una mercancía. Y de la mercantilización del arte creció la creencia de que el arte podría ser poseído (propietario). Lo cual tuvo sentido incluso cuando el arte fue metido en una fina pieza de lámina de estaño en un disco de plástico. Pero el arte ha vuelto a la esencia desde la cual proviene. Ha vuelto a ser lo que era en toda la historia de los seres humanos hasta Edison: se ha vuelto algo que debe ser compartido para existir. La tecnología de fines del siglo XX revirtió las condiciones de poder desde las cuales había sido producida. Esta no es la primera vez que este sistema de producción social llamado capitalismo ha tenido ese efecto. Cuando escribí esa pequeña cosa llamada "El Manifiesto puntoComunista" ("The dotCommunist Manifesto") hace algún tiempo, lo estaba haciendo con el fin de demostrar que una forma de análisis social característica de quienes buscan la libertad en el siglo XIX podría merecer cierto reconocimiento en el siglo XXI. No como una cuestión de análisis político normativo, sino como un comentario sobre las realidades del hoy. La lucha de la burguesía tecnológica marcha cada vez más hacia un funcionamiento de tal manera en que socava sus propias condiciones de existencia: es una observación hecha por espectadores perspicaces hace ciento cuarenta años, y vivimos en el cumplimiento de su verdad. La propiedad ha luchado por reducir sus costos, para mantener los costos de hacer los productos básicos, con el fin de librarse a una mayor ganancia. Y al final, como tan astutamente fue observado en la década de 1860: "Todo lo que era sólido se ha desvanecido en el aire, y el aire y era algo que todos sabíamos que podíamos respirar libremente". Y así nos encontramos confrontando un sistema de poder basado en las ideas de las relaciones de propiedad que la tecnología de los propietarios ya estaba haciendo obsoletas. No es posible para las organizaciones industriales hacer un mejor trabajo de distribución musical que el que puede hacer un niño de 12 años de edad. De ahí el mundo en el que la industria musical se enfrenta a los niños en las barricadas, intenta encarcelarlos, multarlos, controlarlos, y pierde. Lo mismo puede decirse de todas las otras formas de arte que nos dio el siglo XX que han sido liberadas por la misma tecnología que los controladores de artistas esperaron que controlaría más aún el arte. Esto, al igual que la adopción de la imprenta al final del siglo XV, constituye un momento en que los poderes de control han adoptado la tecnología que transforma sus condiciones de existencia, lo quieran o no. No lo desean, pero de todas formas les sucede. Y la tecnología que han liberado, al igual que la aprendiz de bruja, se encuentra abrumada por sus propias implicancias. El movimiento del software libre, con el que he tenido alguna asociación, el movimiento del software libre es el principio del reconocimiento de las implicaciones de la tecnología. Un reconocimiento que no se basa en la idea, "yo podría escribir mejor software si pudiera compartirlo con otras personas," sino más bien, como el Sr Stallman lo dejó claro desde el principio, un reconocimiento político: La libertad es un bien en sí misma. Inhibir el compartir, prohibir a la gente enseñar lo que saben a los otros, y prohibir aprender lo que ellos quieran saber por sí mismos está mal.El movimiento del software libre no era un movimiento tecnológico; fue el rostro de la lucha por la libertad de pensamiento con un disfraz tecnológico. Tomó ventaja de la realidad tecnológica para lograr un control más profundo de las posibilidades políticas. Y hoy estamos aquí porque esas posibilidades políticas están inmersas."... -- Marcos Guglielmetti - www.foros.musix.es | Soporte comunitario -------------------------------------------------------------- www.educarsincadenas.org Activismo, Educación y Software Libre --------------------------------------------------------------------- Gleducar: Software Libre y Educación en Argentina www.gleducar.org.ar