No uso el término libertad de expresión porque se ha usado por los estamentos del poder fuera de los gobiernos para calificar como censura previa la sanción a hechos realizados por medios de comunicación. Este no es el tema al que me quiero referir. El impedimento hacia alguien de que se exprese libremente en un medio de comunicación se suele llamar moderación. Sin embargo, sigue siendo un acto de censura previa. No tiene la víctima posibilidad de actuar, solamente de ser autorizado. La censura se ha utilizado a través de los tiempos alegando grandes objetivos y el bien de la sociedad en general pero solamente se usa para acallar opiniones que no están de acuerdo con quienes tienen el poder del password o de la firma o del cargo. Las masas suelen ser manipuladas en ocasiones para causar este linchamiento de quienes disienten con quienes ejercen este poder sin cuestionamiento. La sola amenaza con el impedimento de la expresión de una o varias personas ya es una medida que hace que las personas dejen de expresarse como lo desean. Esa autocensura aglutina en dos bandos a los participantes: quienes están del lado del censor y quienes están del lado del censurado. El censor tiene poder y la mayor parte de la gente no quiere estar del lado opuesto al poder. Así logra tener masa crítica. Por otro lado, hay también la gente que cree que cuando alguien se expresa, está obligada a pensar como quien se expresa y tiende a apoyar una posición de censura por temor a verse en necesidad de cambiar. La garantía de poder decir lo que las personas sentimos (aunque esto sea iracundo o con malas costumbres) garantiza que se liberan válvulas de escape que promueven que se conozca quien es quien y que la ira se libere en lugar de acumularse. Una vez sincerados los sentimientos, puede el grupo entenderse. Si no es así, quedan ocultos sentimientos. Quienes quieran mejorar la relación lo harán pero nadie se vera coartado a decir lo que siente. -- Saludos libres, Quiliro Ordóñez 600 8579