Comparto con ustedes esta nota importante sobre las perspectivas de comunicación en la Unasur y el contexto peruano... Saludos, Francois INTEGRACIÓN MEDIÁTICA DE UNASUR ¿Y PERÚ? ¿Será coincidencia que el Ministro de transportes y comunicaciones de Perú no asistiera a la importante reunión de sus pares de UNASUR en Paraguay, en los mismos momentos en que el Perú oficial guarda sepulcral silencio sobre la intentona de un oscuro juez arequipeño, en connivencia con unos todavía más oscuros intereses, para hacerse con la propiedad del canal de televisión RBC? En Paraguay, país que ejerce actualmente la presidencia pro tempore del bloque, acaba de terminar la Segunda reunión de Ministros de Comunicaciones de la Unión de Repúblicas Suramericanas – UNASUR, que integra a los 12 países de toda Suramerica. Los acuerdos tomados son de gran trascendencia e impacto para los ciudadanos suramericanos, como lo muestra el establecimiento de una hoja de ruta para la implementación del anillo comunicacional digital, red de fibra óptica suramericana de 10 mil kilómetros, que bajará hasta en un tercio los costos de quienes ya acceden a Internet y extenderá su uso a amplios sectores que aún no tienen acceso, al tiempo que hará que el 80% de las actuales comunicaciones por internet entre países suramericanos ya no deba pasar por centros intermediarios en los Estados Unidos como ocurre ahora. Proyecto que está en manos del Consejo Suramericano de Infraestructura y Planeamiento (COSIPLAN) y cuenta con el apoyo técnico de la Comisión Económica para América Latina – CEPAL. Sin embargo, el Ministro peruano no estuvo en la cita y no existen versiones oficiales respecto a las razones de esta ausencia, por demás extraña cuando Perú asumirá en los próximos meses la siguiente presidencia pro tempore del bloque. Tal vez parte de las razones puedan encontrarse en el acuerdo también tomado en esta reunión de crear una plataforma tecnológica que enlace los medios estatales de comunicación con redes de medios comunitarios y locales, con el apoyo de la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica. Más aún, a propuesta de Venezuela, se acordó instruir al Grupo de Trabajo sobre Telecomunicaciones – GTT, para diseñar una propuesta por la cual el bloque cree sus propios contenidos de comunicación sobre la región, terminando con el monopolio y la dependencia de contenidos de las grandes transnacionales de Estados Unidos y Europa. Un negocio global que obtiene ganancias anuales cercanas a los 340 mil millones de dólares, con proyecciones de crecimiento del 30%, y permite ejercer de hecho un poder fáctico político, a través de la monopólica incidencia comunicacional en la opinión pública. Resulta lógico que estas iniciativas profundamente democratizadoras de las comunicaciones no despierten ningún entusiasmo oficial en un país en que los monopolios comunicacionales se ejercen prácticamente sin limitación alguna. Sobre todo, cuando es evidente que esos monopolios mediáticos están identificados por propiedad e intereses a los grandes monopolios económicos en todas las áreas, y el mensaje sustancial que transmiten a la población y a los actores políticos es claro y permanente: “no afectes nuestros intereses y todo te será perdonado, aféctalos y haremos todo para destruirte mediaticamente”. Así lo muestra el caso de RBC, un canal de televisión pequeño pero que ha optado por abrir sus contenidos a la pluralidad de voces y sectores, más allá del monocorde Perú oficial. Un juez de Arequipa, región donde la señal de este canal no llega, ha emitido una resolución ordenando al Ministro de comunicaciones que cierre con urgencia la señal de RBC, “haciendo lo que sea necesario”, para que pueda pasar la propiedad a manos de una empresa que perdió el alquiler de dicha señal por incumplimiento, que está en quiebra y liquidación, pero ligada a intereses mexicanos que ya son propietarios de canales de televisión en Estados Unidos, México, Paraguay, Argentina, Chile y Perú. Pese a las irregularidades y a la evidente concentración monopólica de las comunicaciones contrarios a la libertad de expresión que todo esto representa, no ha habido ni el más mínimo comentario de preocupación en los grandes medios peruanos ni en las esferas del Estado. ¿Serán compatibles finalmente el proceso de integración comunicacional suramericana con este persistente Perú mediático oficial? ¿Qué podemos esperar en este campo los ciudadanos suramericanos de la próxima presidencia pro tempore de Perú en UNASUR? Ricardo Jimenez A.