http://periodistas.blog.arnet.com.ar/archive/2009/06/25/l%C3%B3gica-k.html El dramático crecimiento de Pino Solanas en las intención de voto para el domingo –algunos relevamientos ya lo ubican a apenas siete puntos de Gabriela Michetti—debería colocar en crisis a muchos militantes y dirigentes kirchneristas. De hecho, sé que lo está haciendo. Durante estos últimos años, el kirchnerismo intentó demostrar que Mauricio Macri es poco menos que el demonio: menemista, privatista, noventista, contrabandista. Si Macri gana en Capital y De Narvaez hace una muy buena elección en la provincia de Buenos Aires, el jefe de Gobierno porteño estará en una posición sumamente competitiva para las elecciones del 2011 y la derecha habrá encontrado una posibilidad de quedarse con el país nuevamente. Esto no quiere decir que sea inevitable, pero sí que es posible. Ahora, si Michetti pierde en Capital, esa posibilidad se desarticula inmediatamente. El único que puede ganarle hoy a Michetti en Capital es Pino Solanas. Si se sigue esta lógica –no hacerle el juego a la derecha—tan repetida por el kirchnerismo, todo voto progresista que vaya hacia Carlos Heller, es un favor a Macri. Puede doler. Pero es así. Quien quiera derrotar a la derecha –como objetivo primordial—debería votar a Solanas. Ahora: uno puede preferir –con todo el derecho del mundo—expresar un voto de apoyo a Kirchner y solo así tiene sentido –y mucho—el voto al Frente para la Victoria. Es más: si la lógica que prima es la de evitar una candidatura presidencial de Macri, Heller debería producir un gesto histórico de grandeza y promover el voto de sus electores hacia Proyecto Sur. Al fin y al cabo, Solanas no será una amenaza para el kirchnerismo en el 2011 y Macri sí. Pero, claro, no todo es lógica en la vida. Hay pasiones, amores, tristezas, odios ambiciones, Somos seres humanos. No siempre podemos aplicar la lógica que le exigimos a los demás.