2009/3/20 Sebastian Bassi <[email protected]>:
2009/3/18 Pablo Manuel Rizzo <[email protected]>:
O viceversa: no es exitoso porque hay mucha gente que no puede vivir de esto.
Cierto, pero tampoco hay mucha gente que no puede vivir de ser jugador de futbol (ni hablar de vivir de ser tenista o ciclista, me sobran los dedos de una mano para contar los que viven del ciclismo). ¿Lo subsidiamos?
Hay una diferencia que me parece relevante: el deporte otorga un beneficio enorme a quien lo practica, pero un beneficio efímero a la sociedad, solo se puede aprovechar mientras dura la competencia (salvo los videos de los deportistas más destacados, pero esos videos entran mejor en la siguiente categoría) Los escritores, pintores, músicos, cineastas, científicos, programadores de software libre, construyen algo que es duradero, es reproducible y cada copia utilizable muchas veces con una utilidad comparable a la del primer uso. Entonces hay que ver qué actividades vale la pena subsidiar y cuales no es tan importante. De todos modos creo que subsidiar el deporte es positivo, muchos paises lo hacen y dicen que les aprovecha. Pero la naturaleza de uno y otro casos, no es comparable tan directamente.
industria discografica alimenta no solo al artista, sino a O viceversa: los artistas alimentan a las discográficas.
Es mutua la cosa. El futbolista exitoso alimenta a TyC, pero el futbolista sin TyC (o quien explote ese negocio) no veria un peso porque lo único que deja en el futbol hoy son los derechos de televisión (asi y todo la mayoría de los clubes están en rojo). Con el talento solo del artista no se llega muy lejos,al menos hoy que si no entras en un par de cadenas de videos y otro par de cadenas de radio, no existis (bueno, existis en el under, te conocen unos pocos y apenas sobrevivis).
En la práctica, toda esa protección que le damos a ese negocio basado en copyright, no se invierte en los artistas más talentosos, al menos en el caso de la música y el cine es así, quizá con los libros funcione un poco mejor. De todos modos otorgar privilegios basándose en algo tan subjetivo como la valoración del supuesto "talento" de un artista, es para problemas. Las mayorías no consumen talento, consumen distracciones, pasatiempos y moda. Además, siempre habrá alguien que piense que tal artista no tiene talento y se lo promociona injustamente, mientras otros pensarán que es un artista exquisito. Depende muchos del "gusto".
Creo que en el futuro la cosa puede cambiar y los intermediarios serán menos necesarios, pero por ahora hacen un aporte imprescindible para el negocio de la cultura.
El futuro ya llegó, lo que están intentando es de que no cambie, aunque ya pueda hacerlo. -- Pablo Manuel Rizzo ------------------------------- http://pablorizzo.com -------------------------------