On 11/3/06, Marcos Guglielmetti <[email protected]> wrote:
Esa frase es por cierto aleccionadora. Por mi parte creo que todo es creencia.
Si "todo es creencia", vacias el contenido de la palabra creencia.
Esa gente comprobó tal cosa. Luego la ciencia descubre que ese paradigma es superado por otro, que es más verdadero, y volvemos a creer en ese otro paradigma, y así... no digo que está mal que creamos en la ciencia, digo que ....
Asi funciona la ciencia, se va superando. Creeme que no querras que te trate un cardiologo con 20 años de atraso en sus conocimientos. El diagrama de la celula que estudió mi papá hace 30 años era un huevo frito, ahora lo que sabemos del tema es miles de veces superior. Hasta hace poquito creiamos que Pluton era un planeta. Asi podria seguir con ejemplos toda la noche. En cambio, la pseudociencia es todo lo contrario. La astrologia todavia sigue funcionando como hace 5000 años, cuando se inventó. Claro, nunca puede evolucionar si no hace observaciones ni experimentos. Ni siquiera "toma prestados" los conocimientos otorgado por una ciencia en serio como la astronomia. Siguen usando 12 constelaciones cuando el Sol pasa por 15. No hacen distincion en las distancias de las estrellas, todas tienen el mismo efecto de manera independiente de la distancia (no se ha descubierto ninguna fuerza en la naturaleza con esas caracteristicas), creen que los astros "moldean" a las personas segun su posicion cuando estas nacen, cuando su constitucion genetica se forma mucho antes, etc, etc.
Para levantar un poco la calidad del debate, si se me permite, dejo unas frases de Einstein (que era el más inteligente de todos nosotros, y sin embargo creía en Dios): http://es.wikipedia.org/wiki/Einstein#Creencias_religiosas
Estuve leyendo eso (desde la wikipedia, que coincide con lo que citas). Y para mi eso se parece mucho al ateismo. No veo la diferencia. Te copio parte del capitulo 2 del ultimo libro de Dawkins que justamente trata sobre la supuesta "fe" de Eisntein (El engaño de la religion, supongo, aun no fue traducido oficialmente, ver http://en.wikipedia.org/wiki/The_God_Delusion) A continuacion un pedazo del libro: Los grandes científicos de nuestro tiempo que suenan como religiosos usualmente resultan no serlo cuando uno examina sus creencias más profundamente, Esto es ciertamente verdadero de Einstein y Hawkings. El actual Astrónomo Real y Presidente de la Sociedad Real; Martin Rees, me dijo que él asiste a la iglesia como un "anglicano no creyente... debido a su lealtad hacia la tribu". Él no tiene creencias teístas, pero comparte el naturalismo poético que el cosmos provoca en los otros científicos que he mencionado. En el transcurso de una reciente conversación televisada, yo desafié a mi amigo; el obstetra Robert Winston, un respetado pilar del judaísmo británico, a admitir que su judaísmo era exactamente de este carácter y que él realmente no creía en nada sobrenatural. El estuvo cerca de admitirlo; pero la timidez lo venció en la última cerca (para ser justo, se suponía que él me entrevistaría a mí; no al revés). 2 Cuando lo presioné, él dijo que hallaba que el judaísmo proporcionaba una buena disciplina que lo ayudaba a él a estructurar su vida y conducir una buena. Quizás lo hace; pero eso, por supuesto, no soporta en lo más mínimo el verdadero valor de ninguna de sus afirmaciones sobrenaturales. Existen muchos intelectuales ateos quienes orgullosamente se llaman a sí mismos, judíos y siguen los ritos judíos; quizás en lealtad hacia una antigua tradición o a sus parientes asesinados; pero también debido a una confusa voluntad de llamar "religión" a la reverencia panteísta que muchos de nosotros compartimos con su más distinguido exponente, Albert Einstein. Puede que ellos no lo crean; para tomar prestada la frase de Dan Dennetts, ellos "creen en la creencia". 3 Una de las expresiones de Einstein más ansiosamente citadas es: "La ciencia sin religión es minusválida, la religión sin la ciencia es ciega". Pero Einstein también dijo: Fue, por supuesto, una mentira que usted leyó sobre mis convicciones religiosas, una mentira que está siendo sistemáticamente repetida. Yo no creo en un Dios personal y nunca lo he negado sino que lo he expresado claramente. Si algo está en mí que pueda ser llamado religioso entonces es la ilimitada admiración por la estructura del mundo hasta donde nuestra ciencia puede revelarla. ¿Parecería que Einstein se contradijo a sí mismo? ¿Qué sus palabras pueden ser escogidas como cerezas para ser usadas en citas para apoyar ambos lados de un argumento? No. Por "religión" Einstein quiso decir algo enteramente diferente de lo que convencionalmente significa. A medida que continúe clarificando la distinción entre religión sobrenatural por una parte y religión einsteiniana por la otra, mantenga en mente que yo estoy llamando delusional a los dioses sobrenaturales. Yo soy un no-creyente profundamente religioso. Esto es de alguna manera un nuevo tipo de religión Nunca le he imputado a la naturaleza un propósito o un objetivo, o cualquier cosa que pudiese ser entendida como antropomórfica. Lo que veo en la naturaleza es una magnífica estructura que nosotros podemos comprender sólo muy imperfectamente, y eso debe llenar a una persona pensante con sentimientos de humildad. Este es un genuino sentimiento religioso que no tiene nada que ver con el misticismo. La idea de un Dios personal es completamente extraña para mí y me parece hasta ingenua. En mayores cantidades desde su muerte, los apologistas religiosos entendiblemente tratan de afirmar que Einstein es uno de los suyos. Algunos de sus contemporáneos religiosos lo vieron a él muy diferentemente. En 1940 Einstein escribió un famoso papel justificando su afirmación de que: "Yo no creo en un Dios personal" Ésta y afirmaciones similares provocaron una tormenta de cartas de los ortodoxamente religiosos, muchas de ellas aludiendo a los orígenes judíos de Einstein. Los extractos que siguen son tomados del libro de Max Jammer, Einstein and Religion [Einstein y la Religión], (que es también mi fuente principal de citas del propio Einstein sobre asuntos religiosos). El Obispo católico romano de Kansas City dijo: "Es triste ver a un hombre que proviene de la raza del Viejo Testamento y a sus enseñanzas, negar la gran tradición de esa raza". Otros clérigos católicos campanearon: "No existe ningún otro Dios sino un Dios personal...Einstein no sabe de lo que está hablando. Él está totalmente equivocado. Algunos hombres piensan eso porque han logrado un alto grado de aprendizaje en algún campo; que ellos están calificados para expresar opiniones en todo". La noción de que la religión es un campo apropiado sobre el cual uno pueda afirmar ser experto, es una que no debe pasar sin ser cuestionada. Ese clérigo presumiblemente no se habría referido a la experticia de un aclamado "estudioso de las hadas" sobre la exacta forma y color de las alas de las hadas. Ambos; él y el obispo, pensaron que Einstein, al no tener entrenamiento teológico, había malentendido la naturaleza de Dios. Al contrario, Einstein entendía muy bien exactamente lo que él estaba negando. Un abogado estadounidense católico romano, trabajando a favor de una coalición ecuménica, le escribió a Einstein: Sentimos profundamente que usted hiciera su afirmación...en la cual ridiculiza la idea de un Dios personal. En los pasados diez años nada ha sido tan calculado como su afirmación, para hacer que la gente piense que Hitler tenía algo de razón para expulsar a los judíos de Alemania,. Concediéndole a usted el derecho a expresar libremente su pensamiento, yo todavía digo que su afirmación lo constituye a usted en una de las más grandes fuentes de discordia en los Estados Unidos de América. Un rabino de Nueva York, dijo: "Einstein es incuestionablemente un gran científico, pero sus puntos de vista religiosos son diametralmente opuestos al judaísmo". ¿"Pero"? ¿"Pero"? Porqué no ¿" y "? El presidente de una sociedad histórica de Nueva Jersey escribió una carta que tan condenadamente expone la debilidad de la mente religiosa, que vale la pena leerla dos veces: Nosotros respetamos su aprendizaje, Dr. Einstein; pero existe una cosa que usted parece no haber aprendido: que Dios es un espíritu y no puede ser encontrado a través del telescopio o del microscopio, no más que la emoción o el pensamiento humanos pueden ser hallados analizando el cerebro. Como saben todos, la religión está basada en la Fe, no en el conocimiento. Cada persona pensante; quizás, es asaltada a veces por dudas religiosas. Mi propia fe ha divagado muchas veces. Pero yo nunca le conté a nadie mis aberraciones espirituales por dos razones: (1) temí que pudiese; por mera sugestión, perturbar y dañar la vida y las esperanzas de algún compañero ser humano; (2) porque estoy de acuerdo con el escritor que dijo: "Existe una sombra de maldad en cada uno que destruirá la fe de otro"...Yo tengo esperanzas, Dr. Einstein, de que usted haya sido erróneamente citado y que usted dirá algo más placentero a la vasta cantidad del pueblo estadounidense que se deleita en hacerle honores a usted. !Qué carta tan devastantemente reveladora! Cada ciencia gotea cobardía intelectual y moral. Menos abyecta, pero más perturbadora fue la carta del Fundador De la Asociación del Tabernáculo del Calvario de Oklahoma: Profesor Einstein, yo creo que cada cristiano en los Estados Unidos de América le responderá a usted. "Nosotros no vamos a renunciar a nuestra creencia en Dios y en su hijo Jesús Cristo, sino que lo invitamos, si usted no cree en el Dios del pueblo de esta nación, a que regrese de donde vino". Yo he hecho todo lo que está en mi poder para ser una bendición para Israel, y entonces viene usted con una afirmación de su blasfema lengua, ha hacer más para herir la causa de su pueblo que todos los esfuerzos de los cristianos que aman a Israel puedan hacer para aplastar el anti-semitismo en nuestra tierra. Profesor Einstein, cada cristiano en los Estados Unidos de América le replicará a usted inmediatamente: "Tome su loca, falaz teoría de la evolución y regrese a Alemania de donde vino, deténgase en tratar de quebrar la fe de un pueblo que le dio a usted la bienvenida cuando fue forzado a escapar de su tierra nativa La única cosa que todos estos críticos teístas captaron correctamente, fue que Einstein no era uno de ellos. Él se indignó repetidamente ante la sugerencia de que él era un teísta. Así que, ¿Era él un deísta como Voltaire o Diderot? ¿O un panteísta, como Spinoza, cuya filosofía él admiraba: "Yo creo en el Dios de Spinoza quien se revela a sí mismo en la ordenada armonía de lo que existe, no en un Dios que se preocupa él mismo con los destinos de los seres humanos"? Recordémonos a nosotros mismos la terminología. Un teísta cree en una inteligencia sobrenatural que, en añadidura a su principal trabajo de crear el universo en primer lugar, todavía está por ahí para supervisar e influenciar el subsiguiente destino de su creación inicial. En muchos sistemas de creencias teístas, la deidad está íntimamente involucrada en los asuntos humanos. Él responde plegarias, perdona o castiga pecados; interviene en el mundo haciendo milagros, se preocupa por las buenas y las malas acciones; y sabe cuando nosotros las hacemos (o hasta cuando pensamos hacerlas). Un deísta; también, cree en una inteligencia sobrenatural, pero en una cuyas actividades estuvieron confinadas en primer lugar, a establecer las leyes que gobiernan el universo. El Dios deísta nunca interviene después, y ciertamente no tiene un interés específico en los asuntos humanos. Los panteístas no creen en lo absoluto en un Dios sobrenatural, sino que usan la palabra Dios como un sinónimo no-sobrenatural de naturaleza, o del universo, o de la legalidad que gobierna su funcionamiento. Los deístas se diferencian de los teístas en que su Dios no responde plegarias; no está interesado en los pecados o confesiones; no lee nuestros pensamientos; y no interviene con caprichosos milagros. Los deístas se diferencian de los panteístas en que el Dios deísta es alguna forma de inteligencia cósmica; en vez del metafórico o poético sinónimo del panteísta para las leyes del universo. El panteísmo es un ateísmo más sexualmente atractivo (sic: sexed-up). El Deísmo es un teísmo diluido. Existen todas las razones para pensar que los famosos einsteininismos como: "Dios es sutil pero no malicioso" ó "Él no juega dados" ó "¿Tuvo Dios otras opciones al crear el universo"? son panteístas, no deístas, y ciertamente no teístas. "Dios no juega dados" debe ser traducido como "El azar no yace en el meollo de todas las cosas". "¿Tuvo dios otras opciones al crear el Universo?" significa: "¿Pudo el universo haber comenzado de alguna otra manera?". Einstein estaba usado a "Dios" en un sentido puramente metafórico; puramente poético. Lo mismo ocurre con Stephen Hawkings, y también con la mayoría de aquellos físicos quienes ocasionalmente se deslizan hacia el lenguaje de la metáfora religiosa. El libro; The Mind of God (La Mente de Dios), de Paul Davies, parece estar suspendido entre el panteísmo einsteiniano y una oscura forma de deísmo—por el cual él fue recompensado con el Templeton Prize (Premio Templeton—una gran suma de dinero otorgada anualmente por la Fundación Templeton, usualmente a un científico que esté preparado para decir algo simpático sobre religión). Permítanme resumir la religión einsteiniana en una cita más del mismo Einstein: "Sentir que detrás de cualquier cosa que pueda ser experimentada existe un algo que nuestra mente no puede captar y cuya belleza y sublimidad nos alcanza indirectamente y como un débil reflejo, eso es religiosidad. En ese sentido yo soy religioso". En este sentido, yo también soy religioso, con la reserva de que "no captar" no tiene que significar "por siempre incaptable". Pero yo prefiero no llamarme a mí mismo religioso porque confunde. Confunde destructivamente porque; para la vasta mayoría de las personas, "religión" implica "sobrenatural". Carl Sagan lo dijo bien: "Si por 'Dios' uno quiere significar el conjunto de leyes físicas que gobiernan el universo; entonces claramente existe tal Dios. Este Dios no satisface emocionalmente...no tiene mucho sentido orar a la ley de gravedad". Divertidamente, el último punto de Sagan fue presentido por el Reverendo Dr. Fulton J. Sheen, un profesor de la Catholic University of America (Universidad Católica de los Estados Unidos de América), como parte de un feroz ataque contra el repudio de Einstein en 1940 de un Dios personal. Sheen, sarcásticamente preguntó si alguien estaría preparado para basar su vida en la Vía Láctea. Él pareció pensar que estaba haciendo un punto contra Einstein, en vez de a favor de él, porque añadió: "Existe una sola falla en su religión cósmica: él le puso una letra extra a la palabra—la letra "s"." No hay nada cómico en las creencias de Einstein. Aún así, yo desearía que los físicos se abstuviesen de usar la palabra Dios en su especial sentido metafórico. El Dios metafórico o panteísta de los físicos está años-luz alejado del Dios intervencionista, causador de milagros, lector de pensamientos, castigador de pecados, respondedor de plegarias de la Biblia, de los sacerdotes, mullahs [sacerdotes musulmanes] y rabinos, y del idioma ordinario. Confundir a los dos deliberadamente es; en mi opinión, un acto de alta traición intelectual.