un artículo de la capital de rosario. http://www.lacapital.com.ar/2004/12/20/opinion/noticia_159392.shtml Sobre el voto electrónico Alicia Tate (*) En mi labor como legisladora provincial, presenté en el año 2003 un proyecto de ley proponiendo la creación de una comisión para el estudio del voto electrónico, en el ámbito del Tribunal Electoral, con la participación de los partidos políticos, universidades y organizaciones no gubernamentales, la cual tenía como misión analizar el tema y producir un informe sobre la factibilidad constitucional, legal, económica, tecnológica, etc., de su introducción. Lamentablemente, ese proyecto no tuvo tratamiento y hoy la cuestión es motivo de apuros y posibles improvisaciones. El hecho de que todavía teníamos sistema de lemas, lo cual tornaba inaplicable a estos procedimientos, creo que no es justificativo de la demora en su estudio, toda vez que la mayoría de los candidatos a gobernador habían manifestado su voluntad por la derogación del doble voto simultáneo, que la sociedad en general reclamaba su derogación y que era necesario prever, por sus ventajas su futura incorporación. Esta cuestión, como todo lo vinculado a lo electoral, no es atribución exclusiva del Poder Ejecutivo, sino que requiere la participación y diálogo con todos los partidos políticos reconocidos en la provincia, a los fines de lograr el consenso político para el cambio. En las elecciones que se celebrarán el año que viene se elegirán diputados nacionales, concejales y miembros comunales; sin embargo, existen todavía muchos interrogantes en materia electoral, sabemos qué votaremos pero no sabemos muy bien cómo. Algunas dudas que podemos plantear son las siguientes: a nivel nacional, si se aplicará por primera vez la ley N 25.611 de elecciones abiertas y simultáneas y si en la Nación se incorporará el voto electrónico. A nivel provincial: la reglamentación de la nueva ley electoral de elecciones abiertas, simultáneas y obligatorias, aun está pendiente; si se celebrará el comicio con simultaneidad o no con las elecciones nacionales, si en la provincia se hará una experiencia en materia también de voto electrónico, y en ese caso cómo se coordinarán ambos sistemas. Según versiones periodísticas, el gobierno provincial estaría estudiando la introducción del voto electrónico en las elecciones del 2005. Casi todas las provincias se encuentran en este proceso, como se puede observar en la mayoría de los sitios web gubernamentales, algunas como Buenos Aires hace más de dos años. Asimismo el gobierno nacional también ha hecho anuncios sobre el tema. En general podemos ver que hay presentaciones de proyectos de ley sobre voto electrónico en el Congreso nacional, de la mayoría de los partidos políticos, aunque la forma de instrumentarlo tiene diferencias. La adaptación de la organización de la Justicia Electoral también es un aspecto clave, ya que para que pueda actuar como tal es necesario que cuente con especialistas en sistemas, seguridad, auditoría y comunicación de datos. De otra manera en vez de ejercer el control estaría haciendo un acto de fe. Es necesario que se puedan discernir las fallas de los fraudes. Los sistemas electrónicos electorales deben otorgar garantías extremas, el nivel de fallos tolerable en otros ámbitos no lo son aquí, ya que el error en la diferencia de un voto puede darle la victoria a quien no le corresponde. Resultan sorprendentes las declaraciones del viceministro coordinador, Walter Gálvez, pronunciándose por la incorporación del sistema vasco, toda vez que las tecnologías disponibles son variadas y todavía no hay ley que permita la utilización de estas tecnologías. En definitiva, la tecnología deberá adaptarse a los requisitos que le exija la ley, votada por los representantes del pueblo, y no al revés. En un congreso celebrado a comienzos de año por la justicia electoral en Salta, donde se trató esta temática, fueron presentadas demostraciones de varias empresas y organizaciones sobre el particular. Sin entrar en juicios de valor sobre el sistema propuesto, debo decir, sin embargo, que el ministro no ha dado buenas razones hasta el momento de por qué considera que el sistema vasco es mejor que los otros, ni cuántos vio antes de llegar a sus conclusiones. Para la implementación del voto electrónico es indispensable, lógicamente, modificar las normas electorales para poder aplicar estos sistemas con todas las garantías del voto y establecer penalidades para conductas ilícitas que se puedan realizar con las nuevas tecnologías. La instrucción del elector y la formación de las autoridades de mesa también deben ser cuestiones de preocupación, se necesitará tiempo y fondos para hacerlo de la manera menos traumática posible para la ciudadanía. La asignación presupuestaria y la selección del sistema por actos administrativos transparentes son fundamentales para que la reforma no nazca cuestionada ni sospechada. Creo por último, que debemos valorizar las capacidades locales en los desarrollos que necesita el Estado, máxime teniendo en vigencia la ley nacional de promoción del software argentino, la excelencia de nuestros profesionales informáticos y la soberanía tecnológica sobre nuestros procesos democráticos. (*) Diputada nacional UCR