Hola todos y todas Leo muy de vez en cuendo la lista, y sé muy poco de la composición de los diversos grupos - personas e ideas- que están en torno al software libre (a pesar de que lo estoy usando e impulsando desde 1996) por lo que me fascinó leer todas las cartas que se iniciaron con una “simple” pregunta de por qué había tantas organizaciones y de alguna manera criticaba su existencia. Y lo que parecía que se terminaría transformando en una trifulca con improperios terminó siendo un buen debate sobre muchos temas, y seguramente mientras estoy escribiendo seguirán entrando cartas. Por supuesto que es como un iman y no puedo dejar de aportar mi cuota de confusión :-) Las organizaciones que perduran durante un cierto tiempo existen porque cumplen algún tipo de función, prestan algún servicio (personal, a un grupo, a un sector, a lo que sea). Cualquier intento por prohibirlas o limitarlas a la larga las refuerza y hace crecer incluso otras. Sólo en sistemas tan bien retratados por “Un mundo feliz” o “1984” desaparecerían y no indefinidamente. La clave de la cuestión está en otro lado: ¿Incluyen cada una de esas organizaciones alguna parte dedicada al “bien común” o simplemente juegan el 100% por sus intereses particulares? ¿Cuánta parte le dedican a ello y qué política se dan para ello?, sería una de las preguntas. Pongamos dos casos históricos referidos a los movimientos comuneros. Cuando por 1873 -no recuerdo bien el año- los trabajadores de París se alzan reclamando su libertad y toman París, instalando la famosa Comuna, las clases dirigentes de Francia y Alemania que estaban entonces en guerra entre sí, hacen una tregua para poder masacrar a los obreros parisinos y derrotar su rebelión y luego de coseguido su objetivo, prosiguen la guerra matandose entre ellos para el control de ciertos territorios y mercados. ¿Qué enseña esto? Que ellos, las élites dominantes, tenian muy bien en claro que a pesar de sus diferencias que los llevaban a la guerra, tenían intereses comunes que debían deponer para defenderlos (derrotar a los que cuestionaban su poder dictatorial) El otro ejemplo fue en España. Allí también hubo movimientos comuneros, y llegaron a dominar muchísimas localidades, y se dedicaron cada uno a lo suyo, a tratar de poner en marcha sus proyectos (muy buenos muchos de ellos) de mejorar su comunidad. Pero bueno, el enemigo (la monarquía) se recuperó y fue masacrándolos uno a uno, porque tan encerrados estaban en sus comunas, que no se percataron de destinar una parte de sus fuerzas en lo común que tenían, que era su propia supervivencia en definitiva como movimiento global. Y cuando al final algunos lo intentaron, ya era tarde. De aquí queda claro que el punto no es si existen muchas organizaciones y cada uno con igual o distintos objetivos, sino si cada una es conciente de destinar algo de su fuerza al bien común y si están dispuestas en ciertos momentos a deponer diferencias para enfrentar los problemas comunes que se les aparezcan. O los problemas de una parte. Porque también tenemos que tener en cuenta que cierto tipo de problemas, que tal vez no afectan directamente a alguna organización, pero le afecta a otra, sólo podrá vencerse si se juntan unos y otros. Caso típico los Consejos Profesionales de Informática, en tal provincia pueden estar intentando ponerlos: si los demás quedan indiferentes porque es poco probable que en su propia provincia ocurra, bueno, no estamos entendiendo entonces nuestro rol, o dichas organizaciones muestran su incapacidad de estar a la altura de las circunstancias. Asociaciar el software libre a una cierta corriente política o de pensamiento nos incapacita en pensar en grande. El objetivo es tender puentes a que en todos los sectores políticos e ideologías haya personas que apoyen, promuevan o participen del movimiento de software libre. No por nada decimos “movimiento” de software libre. (Obviamente que yo personalmente jamás me sentaría con un torturador o un genocida, ni compartiría un correo electrónico. Debemos ser tolerantes, pero practicar la intolerancia con los intolerantes de ese tipo). Pero aquí estamos hablando de que nos interesa fomentar el uso del software libre por x argumentos. Para algunos x será porque es gratis (aunque no lo sea lo verá así), otro porque supone un nuevo modelo de conocimiento, otros porque puede ser legal, otro porque te tiene bronca a Bill Gates o Microsoft o todo a la vez. No importa. Y aquí está la clave. Cada pequeña o gran organización o grupo específico que se arma por cuestiones empresariales, filosóficas, técnicas, etc, etc, puede desarrollar mejor sus actividades si al mismo tiempo hay otra gente o mejor dicho, otros grupos (en los que incluso ellos pueden participar), que se encargan de los temas más generales y todas potencian sus fuerzas en ese tipo de grupos más genéricos, en este caso, Solar (podría haber otro, el tiempo dirá quién cumple mejor las cosas, hoy es -intentamos que sea- Solar). De allí que una de las claves de la política de organizaciones del tipo Solar es no enfrascarse en reyertas con organizaciones “parciales” (por llamarlas de alguna manera) sino ver en cada una de ellas lo común a todas y tirar para ese lado, evitando definiciones “parciales” que puedan entrar en conflicto con otras “parciales” y si impulsando las generales, aún a costa a veces de tener que disentir con organizaciones “parciales” que en su actividad específica a veces pueden perder de vista los objetivos generales (por objetivos generales me refiero básicamente a los que dieron origen a Solar, que siempre pueden mejorarse pero son un buen punto de partida). Y que yo sepa Solar en general ha cumplido ese propósito: no entró a competir con otras, más allá de que individualiades puedan competir entre sí. Respecto a diferencias dentro de Solar y a cosas que puedan desanimar y que incluso hagan que ilusiones depositadas en los orígenes de Solar se pierdan por parte de algunos miembros, es normal que cosas así ocurran, pero que sea normal que ocurra no implica que no sea un alerta para todos. Por el contrario, no hay que ignorarlas y hay que darle un correctivo, pero claro, no pueden corregirse las cosas si no se especifican, si no se proponen alternativas, si no se trasparentan, si no se expresan. Y no siempre el que se siente mal lo puede expresar claramente o con argumetnos (y no es su obligación) ni siempre lo que se dice es escuchado y entendido, por lo que necesariamente habrá que insistir y todo el mundo ser paciente y ayudar incluso al que nos va a criticar a que arme mejor sus argumentos, para responder aún mejor y así crecer todos. No es fácil pero no es imposible, esta polémica es un ejemplo de madurez y sería bueno que de ella se tomen algunos puntos para darle una respuesta más integral, como el tema de las deserciones, malestares, etc. A veces no es que se están haciendo las cosas mal sino que no tienen el ritmo que esperábamos o no se estan haciendo otras. Otras pueden estar haciéndose inadecuadamente y no sería difícil de resolverlas dialogando y básicamente trabajando juntos, porque sin trabajo, sólo con palabras, no se va muy lejos. Concluyendo. A aquella pregunta de por qué hay tantas organizaciones la daría vuelta y diría, ¿qué podemos hacer para reforzar a todas esas organizaciones, para que puedan seguir existiendo y creciendo? Su existenica es síntoma de vida, no de muerte y no implica necesariamente debilidad. Lo malo es si cada una de ellas sólo se dedica el 100% a sí misma. Y la debilitad estaría no en su existencia sino en qué hacen con su existencia: si destinan parte de sus esfuerzos en debilitarse, calumniarse, competir, claramente el movimiento general se debilitará. En realidad si las tendencias mundiales respecto a la producción de conocimiento y al uso de software libre siguen como hasta ahora, lo que va a pasar es que dichas organizaciones (las que no dedican nada a lo común y sí compiten entre sí) quedarán al costado de la historia, sin mayor peso, tal vez medrando de las migajas. Y si las tendencias mundiales terminan aplastando el compartir conocimiento y el software libre, también estas organizaciones quedarán como sectas, al costado de la historia, hasta que las trituradoras del mercado las elimine. Es decir, en ambos casos, en una visión positiva y en una negativa del futuro, si no estamos a la altura de las circunstancias, la rueda de la historia nos pasará por encima. Pero creo que por suerte hay mucho por decir y hacer, y el panorama no sólo no es tan negro sino que es mucho mejor que años atrás Un abrazo Fernando Nota: y lo mismo pasa dentro de cada organización, si cada uno no pone una parte de su esfuerzo e interés en lo común, si no sabe jerarquizar los temas, la organización no irá muy lejos y será como uno de los piletones del Butantán -- Fernando J. Pisani Rosario - Argentina [email protected]