El vie, 04-06-2004 a las 09:41, Horacio Martinez del Pezzo escribió:
Muchachos el juego es así: Si hubiesen logrado que fuese la Dra. Gianettasio, la gente de prensa de ella lleva a los medios, y como va ella van otros figurones para estar cerca de ella. Pero se la anunció y no fué lo cual es un grave error. Esto es cierto, aunque no creo que haya sido un error, sino que simplemente no quiso/no pudo estar. Si la anunciaron seguramente es porque habría confirmado su presencia. Moraleja: no alcanza con un peso pesado, hay que comprometer siempre a más de uno, no sólo porque la probabilidad de que todos te caguen siempre es menor, sino porque nadie le quiere dejar ningún escenario a otro de su misma categoría.
Segundo: No hay que copar el estrado con gente propia, que va a decir lo que nosostros queremos escuchar, hay que dejar lugar a voces disidentes, por ejemplo en una mesa redonda y no agredir al que no piensa como uno, sino no van a ir. Esto también lo comparto. Los eventos muy monocolores sólo son atractivos para la hinchada propia.
Tercero: hay que cuidar lo que se dice, no se puede mencinar a Blumberg, que nada tiene que ver con lo nuestro y menos en un evento organizado por un senador redical, cuando los radicales no votaron las leyes Blumberg. Y esto me parece lo de menos. Lo que sí creo es que de acuerdo al lugar y al auditorio hay cosas que interesan más y otras menos. Creo, por ejemplo, que la intervención de Enrique sobre voto electrónico es más atractiva que las otras en ése ámbito. Es un tema por el que, en la legislatura bonaerense, todos ponen la oreja al menos cinco minutos. Y si en esos cinco minutos dijiste algo así como "la implementación del voto electrónico hace posible la realización de fraude electoral a gran escala y bajo costo", te van a escuchar el discurso completo, tanto quienes estén a favor como en contra. Ahora bien, fue la intervención en la que menos se habló de soft libre. ¿Es eso importante? No. Lo importante es que por ese lado más de uno de los asesores no técnicos de los legisladores (porque algunos había) comenzaron a prestar atención. De hecho, estoy ansioso por las transcripciones de los discursos para poder acercar precisamente ése a los despachos de algunos diputados, y trascartón, el resto. Yo no me preocuparía por si, de acuerdo al auditorio somos "políticamente correctos", en cambio sí me interesa que seamos "políticamente relevantes".
Saludos, Patricio