Los vaqueros de algodón y de cáñamo Los tejanos se fabrican con algodón y el algodón se ha extendido por má s del 5% de la superficie cultivable de la tierra. Ha invadido tierras fértiles de las comunidades famélicas y las ha dejado secas a causa de la irrigación al cubrirlas con veneno. El algodón utiliza volúmenes de pesticidas tóxicos superiores a cualquier otro cultivo. Un cuarto de los pesticidas del mundo se utilizan en cosechas de algodón y causan cada año millones de causas de intoxicación humana. Más de la mitad del algodón que se cultiva en EEUU se ha modificado genéticamente. La mayoría de las toxinas sintéticas liberadas por la industria textil al aire, al sol o al agua derivan del proceso de tinte. Se han destruido lugares de Nuevo México que ya estaban en situaciones precarias, a causa de la extracción de piedra tosca para lavar a la piedra los tejanos. La confección de los vaqueros es bastante complicado. El operario individual (casi siempre mujer) hace las piezas de ropa de una en una. Esto es muy laborioso, así es que los tejanos se cosen en cientos de miles de maquilas en el mundo con los salarios más bajos, en lugares como Guatemala, Bangladesh, y las Filipinas, o en las zonas de industrias de la confección con inmigrantes de los Angeles, Nueva York, Toronto, Sidney o Londres. Como cualquier otro artículo corriente, los tejanos son víctima de la concentración de capital en el sector de la venta al detalle. Esto implica una concentración en un número cada vez más pequeño de cadenas de venta al detalle, que son cada vez más grandes y que venden la mayoría de la ropa que llevamos. Ellas dictan lo que llevamos y, por el esfuerzo, se quedan con la mitad del precio que pagamos por la ropa. Levis la empresa de ropa más grande del mundo a pesar de su intento de incorporar el código corporativo de ética en los negocios- está lejos de ser perfecto. Ha mostrado poco interés en el algodón ecol ógico y en fibras alternativas. Además trabajan con mano de obra barata china violando los derechos humanos de los trabajadores. Se dice que los tejanos originales se fabrican de cáñamo y que el cá ñamo no requiere pesticidas y que tiene 25.000 usos diferentes. Pero la guerra contra las drogas es tal vez un timo de los que tienen intereses invertidos en algodón, para destruir una industria rival. Existen varios proveedores de tejanos de algodón orgánico, pero vienen de Norteamérica. En Europa, pejm. en Zurich, Panda de Word Wide Fund para la naturaleza (WWF), también ofrece tejanos bio para chicas. Existen también tejanos de cáñamo procedentes también de Norteamérica. En Europa, hay alternativas como pejm. Un sindicato de cáñamo en Hull (Inglaterra) pero que venden a precios bastante altos. Lo fabrican mediante una empresa de Dinamarca, a través de un fabricante de China. Puesto que si no fuera así el precio sería mucho más alto. Así pues, de momento no existen unos tejanos perfectos. Pero, nosotros los consumidores podemos cambiar las cosas poco a poco, nosotros tenemos el poder real. Podemos usarlo de la manera más constructiva posible y optar por lo que es realmente bueno en lugar de optar por productos que sabemos que son malos de manera segura. Esto se puede cambiar no comprando estos productos malos y protestando. A la larga tendremos éxito, puesto que no es humanamente tolerable el tratamiento ni porque la tierra tampoco tolerará indefinidamente el mal trato. Si esperamos hasta que los globalizadores cambien de parecer, lo que encontraremos al final es la destrucción. Tejamos entre todos el ovillo de la justicia social y ecológica. Apoyemos el algodón orgánico y las fibras alternativas. Resumido y extraído por Cecilia Nam del libro Comercio Justo: Doble Comercio, David Ramson Saludos, Cecilia Nam www.modethic.org [email protected] _______________________________________________ Bah-general mailing list [email protected] http://lists.ourproject.org/cgi-bin/mailman/listinfo/bah-general