Fw: CARTA ABIERTA - CONICET
Reenvío una Carta abierta de los Investigadores de CONICET. Es larga, por eso estaba dudando si mandarla a la Lista. Pero me parece interesante para Solar. Saludos Diana ----- Original Message ----- From: "CLELIA RUIZ" <[email protected]> To: <[email protected]> Cc: <[email protected]>; <[email protected]>; <[email protected]>; <[email protected]>; <[email protected]>; <[email protected]>; <[email protected]> Sent: Friday, May 13, 2005 7:26 PM Subject: FW: CARTA ABIERTA - CONICET
From: "CARTA ABIERTA" <[email protected]> To: [email protected] Subject: CARTA ABIERTA - CONICET Date: Mon, 09 May 2005 22:36:44 +0000
CARTA ABIERTA AL CONICET
Sr. presidente del Consejo Dr. E.Charreau
Se han escrito diversas opiniones sobre la nueva metodología para presentar informes en CONICET de las cuales nos interesa rescatar algunas observaciones, y sumar otras. Si bien enviaremos esta carta a algunos colegas no estamos de acuerdo con las cadenas de mails, por ello esperamos que el alcance de la presente tenga como límite el verdadero interés sobre el tema.
La primer observación refiere al equívoco de promocionar un nuevo procedimiento denostando el anterior, implementado durante la misma gestión institucional. Se presentaron tablas comparativas que no decían nada nuevo, sólo mostraban más entramado tecnológico aplicado a lo mismo, con el aumento del gasto que esto supone. Pero lo más deshonesto es haber descrito las "ventajas" de esta metodología en un instructivo de 4 páginas que ahora, cuando se debe empezar a realizar la presentación, se transformó de un día para el otro en uno de 8 hojas.
Antes de abocarnos a elaborar nuestro informe debemos poder acceder al nuevo sistema, esto significa pasar un complicado proceso de registro. En el instructivo de 4 hojas nos decían al respecto: "...es necesario poseer un usuario y contraseña que lo habiliten a ingresar a la red INTRANET del CONICET. Estos datos les serán comunicados vía mail con la suficiente antelación". El nuevo instructivo, el de 8 hojas, que ya no guarda las formas para diferenciarse del otro método, nos habla de un sistema de registro (1º sistema), de seguir instrucciones en pantalla, de buscar una persona habilitada que diga que somos quienes somos, nos habla de confidencialidad y confiabilidad y, finalmente, trata de justificarse con una Ley de Habeas Data. Probablemente alguno de estos considerandos sean necesarios en el mundo técnico de la informática, pero nosotros estamos presentando un informe de investigación al CONICET, no trabajamos para Microsoft.
Sobre este sistema de registro queremos destacar un aspecto de toda su complejidad. Después de pasar un pesado proceso inicial debemos buscar alguien que nos identifique como personas físicas, cosa que ni siquiera hacemos cuando entramos a la Carrera del Investigador. Como era imposible ir hasta la sede central, en Buenos Aires, se le asignó esta carga a todos los directores de Institutos del CONICET . Pero muchos trabajamos en Universidades, entendiendo aún que uno de los pilares de la investigación está en la docencia, en este caso los secretarios de CyT, los decanos y los rectores parecen no cumplir los requisitos para decir que somos quienes somos. Sí, en cambio, los directores de Institutos del CONICET, aunque en algunos casos no sean investigadores del Consejo.
Como era de esperar este procedimiento fue inaplicable lo cual llevó a designar más gente para decir que los investigadores somos quienes somos. Ahora hay investigadores de la carrera cumpliendo ese nuevo rol científico, a los cuales se les dice ceremoniosamente que el CONCET les da ese voto de confianza, los ha ungido. Entonces, qué sentido tiene un sistema que necesita que alguien diga que nosotros somos nosotros si ese alguien vamos a ser nosotros mismos. Si se define una metodología extremadamente dura y para poder implementarla se relajan todos sus controles significa que la metodología no sirve. Estos conceptos tienen un alcance que va más allá de la informática, quienes aplicamos alguna vez un método científico sabemos que es así, la base es el sentido común.
Una vez superado este escollo inicial ya podemos acceder al nuevo Sistema de Evaluación (2º sistema). De acuerdo al instructivo, el de 8 hojas, debemos pasar al menos por 10 pantallas (lugar de trabajo, datos académicos, aspectos éticos, subsidios recibidos, excusación, recusación, trabajos creativos, formación RRHH, archivos adjuntos, etcétera), todo esto además de hacer un informe en un archivo por separado como se hace de costumbre, desarrollando para esto 5 ítems más que se indican en el instructivo.
En cuanto a los archivos adjuntos también hay un detalle específico en el bando institucional. Por sobre el informe descrito debemos enviar el currículum vitae. Para esto se especifica que puede ser usada la carga en el SICyTAR (3º sistema), la cual según el instructivo no parece ser obligatoria pero de acuerdo a otras notificaciones del organismo sí lo es. Esto nos lleva una vez más a cumplir, a llenar el SICyTAR, un sistema implementado por la Secyt que también tiene una considerable complejidad y dificultades para su uso.
Luego de todo esto podemos hacer la Presentación Electrónica, la de la parte científica del informe, porque a continuación debemos concentrarnos en la presentación de la declaración jurada de cargos. Para esto hay que acceder al sistema de Datos de Recursos Humanos del CONICET (4º sistema). Esta presentación consta de 8 pasos según el instructivo, el de 8 hojas, los cuales en algunos casos se subdividen en varias pantallas para completar. Y como si esto no fuera suficiente también hay que enviar fotocopias de recibos de haberes y hacer firmar la declaración jurada por las autoridades de las universidades donde ejercemos nuestros cargos, las mismas autoridades que no están habilitadas para decir que somos quienes somos para ingresar a la Intranet del CONICET. Por segunda vez para hacer nuestro informe debemos salir a buscar a alguien que diga que certifique nuestros dichos.
Finalmente sí podemos hacer la presentación impresa, en carpetas de un tamaño, material y color específico. Para esto se deben seguir estrictamente las aclaraciones que se describen a lo largo de dos páginas del instructivo, el de 8 hojas, imprimiendo distintas pantallas del sistema de Evaluación, del sistema de Datos de Recursos Humanos del CONICET y del SICyTAR, además de los archivos extras con la Labor creativa y el Plan Propuesto para el próximo período, todo con nuestra firma y las de quienes certifican que decimos la verdad.
Todo esto es sólo una síntesis de lo expuesto en el tedioso instructivo, el de 8 hojas. Hay muchas otras cosas, por ejemplo quién tiene que presentar por esta nueva metodología. Se nos informó las áreas disciplinarias correspondientes pero también se publicó una lista con nombres y apellidos. La incoherencia esta en definir 2 criterios para una misma cosa, ambas normas no tienen porque coincidir. Estas inexactitudes dejan entrever la falta de conocimiento en la materia, quien hizo estas definiciones ignora la dinámica de las líneas de investigación que pueden hacer, en algunos casos, que haya cambios de disciplina en el lapso entre la presentación de los informes.
Otro de los tantos aspectos que también se puede mencionar es el de los plazos de presentación. Este período es mayor o menor según la terminación del documento del investigador. El sistema se habilita el 2 de mayo y algunos tienen plazo hasta el día 16, sólo 2 semanas para hacer todo. Rescatando las consideraciones de algunos colegas se observa que antes podíamos cumplir con la presentación escrita y luego lidiar con los sistemas, ahora no. No es verdad que tengamos tiempo hasta las fechas establecidas para la presentación electrónica porque la parte escrita tiene el mismo plazo y no se puede imprimir hasta no enviar la otra. Curiosamente en nuevo instructivo, el de 8 hojas, no dice nada de ese código de barras que mencionaba el anterior, el que otros investigadores acertadamente denominaron como el síndrome del Supermercado. Sin ir más lejos para encontrar a las autoridades que deben certificar nuestra declaración jurada (¿por qué se llamará declaración jurada si hay otro que debe certificarla?) debemos imprimir la misma con bastante anticipación para cumplir con la fecha del envío impreso y firmado. Esto implica que el envío electrónico tengamos que hacerlo mucho tiempo antes que el plazo establecido para poder hacer la impresión y luego conseguir las firmas necesarias, porque como dice el instructivo en su primer hoja la fecha del "matasellos del correo" es la válida para la presentación escrita y debe estar dentro del plazo.
Toda esta secuencia sistémica de pretendida precisión no hace más que agregar tensión en un procedimiento que debiera ser simple. La nueva modalidad no permite corregir nada una vez apretados los botones del envío electrónico, cosa que antes sí podíamos hacer quedando como válida la última versión enviada por mail. Más allá del informe propiamente dicho, que pasará si nos equivocamos en alguno de los tantos datos y cifras de la declaración jurada. Si la autoridad universitaria que debe certificar nuestra declaración detecta un error involuntario es lógico que no certifique ese documento, pero tampoco podremos corregirlo porque si lo tenemos impreso es porque ya hicimos el envío electrónico.
Esta descripción no pretende ser exhaustiva, no queremos llegar a las 8 hojas, es sólo una muestra de por qué ha habido una reacción tan negativa, la cual consideramos justificada. Tampoco es una exhortación al no cumplimiento, por el contrario, creemos que el informe se debe presentar de todas formas y descontamos que así será. Pero también estamos convencidos que el CONICET debe salir del autismo de considerar que porque cumplimos las medidas que toman son acertadas.
Parece una ironía cuando en la primer página del instructivo, el de 8 hojas, nos dicen que "para la presentación de informes se priorizó la simpleza del mismo". No pueden pretender que usemos 4 sistemas distintos más envíos impresos con certificaciones firmadas por terceros para cumplir con el informe reglamentario. No se pueden reducir tan drásticamente los tiempos para la preparación y envío de todo lo que se pide. No nos pueden decir que para este proceso no hay que instalar software en nuestras PCs y luego nos detallan programas que debemos tener (ej. Acrobat Reader y Sicytar), sin considerar la situación de muchos que no usan Windows sino el sistema Linux donde no se pueden instalar estos productos. No se puede exigir un uso tan intensivo de la Internet cuando muchos científicos sólo tienen acceso por línea telefónica, en caso de tener acceso, primero hay que proveer los recursos y luego exigir. No pueden además desconocer la tarea de un científico, confundirla con la de un escribano, indirectamente nos están sumando una carga administrativa extra para el área de sistemas que va mucho más allá de la presentación de un informe. Hay una enorme improvisación y una distorsión muy grande en la fijación de objetivos y en la asignación de beneficios.
Hace años que la ciencia argentina no tiene una situación de bonanza como la actual, pero la duda que surge es cómo se aplican esos recursos que se obtienen. Doctor Charreau, no olvide el objetivo principal de la Institución, el CONICET no desarrolla ni trabaja para los sistemas, es el albergue y el sostén de nuestra ciencia. Como presidente de la institución y como discípulo de Bernardo Houssay, reconsidere su plan de gestión.
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Esta carta no pretende ser una cadena, por favor distribuir sólo a personas afines a la problemática que se plantea.
Aquellos que adhieran a la misma enviar dicha adhesión sólo una vez a las casillas correspondientes al Dr. Charreau ([email protected] y [email protected] ) para que conozca nuestra preocupación, y mandar copia a: [email protected] para centralizar las adhesiones y hacer luego una presentación para la reconsideración del tema.
_________________________________________________________________ Charla con tus amigos en línea mediante MSN Messenger: http://messenger.latam.msn.com/
participants (1)
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Diana Venturini