----- Original Message ----- From: José María Petruzzo Sent: Sunday, May 30, 2010 5:16 PM Subject: [cofradiacei] Lo que nadie contó del Bicentenario Amigos: Para intentar no tener una visión parcial de la cosa, me dedico en mis ratos de ocio a escuchar la otra campana; es decir, no solamente leo Clarín, sino que intento siempre leer El Argentino, periódico de distribución gratuita (amplísima distribución gratuita), además porque creo que me merezco poder leerlo ya que muy posiblemente algún pedacito de página me pertenezca en la medida que pago mis impuestos. De la misma forma, no escucho solamente Radio Mitre sino que también lo sintonizo a Víctor Hugo Morales, no veo solamente TN sino que trato de aguantar un rato viendo algunos programitas de la TV pública. Esta práctica no me viene de ahora, sino que siempre la he tenido. De esta forma creo que crece el espíritu crítico de modo que uno intenta apreciar -tratando de ser lo menos subjetivo posible- las falencias propias y las virtudes y aciertos del adversario. En este contexto filosófico, quiero acercarles una perlita de la contratapa del diario El Argentino de este domingo 30 de mayo. Hay que comprender que este diario es prácticamente el vocero K. Sospecho que debe ser leído por Néstor antes de su distribución: Lo que nadie contó del Bicentenario 30-05-2010 / Jorge Giles Postal número 1. Martes 25 de Mayo de 2010; 21:30 hs aproximadamente. Lugar: Obelisco porteño, cruce de Av. 9 de Julio con Av. Corrientes. Fuerza Bruta empieza a deslumbrar y conmover a la multitud que como un ejército disciplinado le da paso sin que nadie los empuje o los corra a bastonazos. Federica Pais pide desde el escenario principal que colaboremos todos. Y todos colaboran. Pasa la carroza con los criollos, el asado y los bombos y el grito de “¡Viva la Patria!” sacude el aire y el alma de los argentinos. Desde el sonido de la carroza el criollo grita una, dos, tres veces el mismo grito. De pronto alguien grita muy pero muy fuerte: “¡Viva Cristina!” y en milésima de segundos contenemos la respiración… y la multitud responde: “¡Viva!” Postal número 2: Aparece en el escenario el cantante popular Ignacio Copani. El pueblo escucha la presentación y aplaude. Un juglar es cosa seria. Y este juglar se viene jugando desde siempre y lo sigue haciendo allí, frente a la multitud, con las mismas canciones claramente identificadas en su poesía con el proyecto nacional y popular que gobierna y de abierto rechazo, casi visceral a Cobos y toda la oposición. En otro tono, Copani esa noche representa a Barragán cantando “yo soy la mierda oficialista”. Y se produce la chispa: los miles y miles de argentinos que escuchaban, aplauden a rabiar y los vivas y los “otra, otra” acompaña al artista. Postal número 3: Sobre algunos decorados se lee un cartel que daba cuentas con una estética amigable, las muestras oficiales de Trabajo y Producción, Ambiente, Educación, Ciencia y Tecnología, Derechos Humanos, Cultura. “Son los puestos del Gobierno”, escucho decir a mi lado. Miro los rostros de la multitud, leen los carteles, entran a los puestos, nadie critica, nadie putea para decirlo con elegancia, todos cantan algo, todos ríen, todos aplauden. Postal 4: Los presidentes latinoamericanos encabezados por Cristina Fernández de Kirchner atraviesan Plaza de Mayo desde la Casa Rosada hasta el Cabildo y desde allí hasta el Palco montado en la Diagonal Norte, antes de llegar al Paseo del Bicentenario. La multitud se enfervoriza con Cristina, con Néstor Kirchner que les tira un beso tras otro, con Evo Morales, con Hugo Chávez, con Rafael Correa, con el Pepe Mujica, con Zelaya, con Lula, hasta Piñera liga saludos de amor colectivo. Todos pugnan por acercarse a Cristina. Le dicen “fuerza presidenta” y ella sonríe y se emociona y camina en la multitud. Estábamos reinventando el pueblo y nos dábamos cuenta. Postal 5: Si en la noche del sábado 22 esa multitud hubiese decidido construir una pirámide humana, a cococho, a caballito, seguramente hubiese tocado el cielo. No hizo falta. El cielo estaba en ese pueblo. En el escenario. En el asfalto de la Avenida más ancha del mundo. Y de pronto asoman claramente las banderas de los pibes de “La Cámpora” y un cartel humilde que decía “Gracias Cristina” y otras banderas con el peronismo militante y la gente los cobijaba, los saluda, canta con ellos. Postal 6 y final a toda orquesta: Pasa la carroza de las Madres y hay un silencio de asombro, luego una montaña de aplausos y en esa cuadra cantan “Madres de la plaza el pueblo las abraza” como si las vieran en esos pañuelos iluminados y ven a nuestros soldados caídos en Malvinas y algunos lloran y al mismo tiempo cantan “el que no salta es un inglés” y sigue la Marcha de San Lorenzo cantada como si estuviéramos en pleno campo de batalla. La Argentina real se pasea por el Bicentenario como preguntando a los que miran crispados del otro lado del muro: “¿Y ahora?” Lo que emociona es el “Nosotros” en la multitud. Uno es uno y es a la vez, “Nosotros”. Hay más postales, pero las disfrutaremos sorbo a sorbo, como los buenos vinos. Ayer la Presidenta reivindicó al Ejército unido a la nación y a su pueblo y en otro lado, Carlos Tomada y otros dirigentes ayudaban a reunificar la militancia de la ciudad. Es decir, el Paseo desmontó sus estructuras, pero su corazón no para de latir. Por lo tanto, dentro de este contexto objetivo y sereno en donde deben hacerse las apreciaciones políticas y el análisis sociológico de lo que ha acontecido en los festejos del Bicentenario, debemos concluir que son unos bellacos (había puesto otros términos, pero como eran ofensivos los he suprimido) ¿Acaso creen que los 2 millones que estaban (estábamos) participando de los festejos lo hacíamos para vivar a Cristina? ¿Que la gente se acordaba de Cobos? ¿Que en cada aparición de Cristina no estaban movilizados los sindicatos y demás organizaciones adictas o progubernamentales ocupando espacios estratégicos? (que, por otra parte, si no lo hacían, hubieran pecado de ingenuos) ¿Que la gente está conciente y masivamente de acuerdo con la versión parcializada de la historia que ensució las paredes del Cabildo? Con estos libelos se intenta confundir Nación, Estado, Campo Nacional y Popular, Progresismo, con el gobernante de turno, al que se intenta ensalzar por encima de los intereses del conjunto del Pueblo, confundiendo los de éste con los de aquél. Esto ya lo hemos sufrido muchas veces en nuestra Historia: hay demasiados mesiánicos en nuestro "Haber" como joven país de escasos 200 años dentro de la Nación Latinoamericana. Lo primero que deberían recordar nuestros primeros mandatarios es el Decreto de Supresión de Honores que Moreno escribió para Saavedra y sus sucesores. ¿Alguien lo habrá derogado? Más allá del éxito de la convocatoria popular, de la organización y majestuosidad de los espectáculos (tanto los de los unos como los de los otros), queda el sabor amargo del intento de aprovechamiento de unos y otros, y entre medio quedamos un sector importante de la sociedad, que nos creemos democráticos, progresistas, defensores de los derechos humanos, también genuinamente revolucionarios y latinoamericanistas, que no nos sentimos totalmente representados ni por K ni por Macri, esperando que en algún momento el conjunto de los sectores populares se pueda sentar en la mesa del debate buscando comunes denominadores a fin de sentar las bases para el país de los próximos 100 años. Esta oportunidad ya pasó y se perdió, en manos de las maniobras que descubren artículos o comentarios como el que reproduzco, y que reflejan la mezquindad de los que nos mandan. El Pueblo parece manipulable, pero siempre ha terminado dando la espalda a quienes se intentan colgar de las alegrías masivas populares. No vaya a ser que a algunos se les pase por la cabeza algo parecido a lo que Videla y Massera sintieron en la cancha de River en el 78, o lo que Galtieri sintió instantes después que dijera: "¡¡Que venga el Principito!!! Por suerte tenemos que empezar a organizar los festejos de la Independencia en el 2016. Ya debemos empezar a prepararlos... Los gobernantes seguramente serán otros. Aprendamos de los aciertos y de los errores de los de hoy. Estoy persuadido que podremos lograr la conjunción del conjunto de los sectores democráticos y populares. A la cena vamos a invitar a todos, incluso a estos, ¿por qué no? José María Petruzzo ingeniero electromecánico orientación electrónica cel 15-6768-3705 mensajes: 4300-4317 correo electrónico a: [email protected]
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Ariel Alegre