Moria al congreso; Giorno a la SADE
Pocas cosas pueden sorprender a
los argentinos. Dicen los escritores de ficción que en nuestro país es difícil
hacer ficción ya que la realidad siempre la supera. Hace algunos años en plena
fiesta menemista, Cecilia Rossetto -esposa de un desaparecido- espantó a una
atónita Mirta Legrand que acababa de reprocharle en uno de sus almuerzos: '-
Pero Cecilia, ¿cómo vas a decir que estuviste en Cuba? y ¿después pretendés que
te den trabajo en la televisión? A lo cual la digna Rosetto respondió para
escozor de los increíbles oídos de la Legrand: '- No claro, en la televisión
argentina prefieren a las que le hacían fellattio a los genocidas'. Con un
poco de suerte los futuros compañeros de recinrto de Moria no sólo disfrutarán
de sus tretas siliconadas. Tal vez reciban las mismas atenciones y servicios que
la diva ofrecía al majestuoso genocida Leopoldo Fortunato Galtieri en sus
años dorados. Cabe recordar que Moria Kazán solía ufanarse en los años del final
de la dictadura genocida y vendepatria que 'ella era algo más que la primera
dama del país'. Años más tarde aseguraría 'que había tenido sexo con un
presidente'. Claro, Moria no diferencia Presidente de dictador
genocida, pero esas son minucias en nuestra Argentina colonial para una
aspirante a diputada nacional. Graficando lo dicho por la Rosetto, es bueno
recordar que Moria no estaba sola en sus servicios a los genocidas: la
bellísisma Graciela Alfano compartía similares juegos con el Almirante Massera,
al punto que sobrevivió de milagro al atentado que el ejército realizara contra
Cero. Dicen algunos que salvó su vida por estar agachada y eludió la
trayectoria del disparo que casi impacta la frente de Cero. La misma
Gracielita acompañada de Adriana Aguirre constituyó uno de los regalos
empresarios recibidos por Don Henry Kissinger cuando vino a la Argentina a
conversar con la dictadura la duración del genocidio. Por su lado las chicas de
Don Gerardo y de Porcel, acompañadas por Rolo Puente concurrían por entonces a
alegrar la terrible vida de los torturadores de la ESMA, encabezados por el
Tigre Acosta y el Rubio Astiz. Cosas de la televisión post dictadura,
principal elemento de sujeción ideológico-cultural del status colonial de
nuestro pueblo.
Haciendo lo suyo en la puesta pornográfica, el
diputado de la Ciudad Don Jorge Giorno -ex tesorero del Concejo Deliberante de
Gosso, ¿se imaginan?- acaba de asumir la Presidencia de la Sade, la Sociedad
Argentina de Escritores. Es que Giorno como legislador, no ha parado de escribir
resoluciones, leyes y declaraciones en sus ocho años, lo cual no le dio tiempo
de publicar ningún libro. Pero ese es un detalle sin importancia en la Argentina
de hoy. No queremos ni imaginarnos todo lo que escribió cuando fungía como
Contador del célebre Concejo Grossista, cuando las valijas con miles de dólares
circulaban de banca en banca comprando la voluntad de los concejales para
desguazar el patrimonio de la Ciudad. Por más que suene a una boutade en
estos tiempos de política pornográfica, la movida de Giorno tiene su lógica
-pese a que seguramente el difunto Carlos Paz ex digno presidente de la SADE
muerto durante su ejercicio, debe revolverse en su tumba. El poder económico
gobernante, del cual Giorno es un incondicional -Giorno apoya en la Ciudad la
candidatura presidencial de Jorge Sobisch, mascarón de proa de las
multinacionales petroleras-, lo necesita para que no haya oposición en la Sade
al proyecto de mecenazgo cultural que propician las grandes empresas para
terminar de sojuzgar el pensamiento nacional. Si hasta ahora era difícil
publicar o acceder a los medios de expresión para los intelectuales críticos,
después de la ley de mecenazgo seguramente será imposible. Tinelli, Susana,
Mirta, Gerardo, Echecopar, Haddad, Clarín, La Nación y Página reinarán
sin los contratiempos del pensamiento crítico siempre molesto en la Argentina y
América latina.