Todo este asunto de la UTN Mardel, y varias otras discusiones de los ultimos años, me recuerdan a gritos que el del software libre es un movimiento político.

Hay gente que usa, estudia, recomienda, desarrolla software libre y no lo sabe, pero eso no es un problema, deberíamos informarlos y acercarlos a participar si quieren. Hay otra gente que lo sabe, pero elige distintos modelos para acercarse, a través de gobiernos, empresas, instituciones formales que requieren el establecimiento de "pautas de conducta" para poder llevar adelante proyectos "serios", tampoco eso me parece un problema.

Pero hay gente que lo promueve publicamente y no sabe qué es un movimiento político, o peor aun, hay gente que promueve el software libre y reniega de su esencialidad política, la politica de cambiar una realidad circundante que nos afecta, no es una politica de derechas o izquierdas, sino más bien de anarquías frente a autoritarismos, de libertades frente a sometimientos, del signo politico que sean.

En la "comunidad de software libre" (que bien poco tiene de común) explotan problemas reiteradamente cuando las facciones que promueven un software libre lavado, puramente técnico, políticamente correcto reniegan del discurso político, de asociar el software libre a otras luchas y de promover la separación de las facciones politizadas de las técnicas, ya que las masas técnicas son más fácilmente digeribles (y dirigibles) sin política, pero ahí es donde se pierde el sentido del movimiento.

Creo que no sirve de nada que todos el mundo use software libre, si no lo asocia con la libertad. Y la lucha por la libertad es política, puede haber distintas formas de luchar y admito estrategias de "comenzar por la técnica", pero si el objetivo es solo quedarse ahí, me parecería mejor dejar todo como esta y dedicarse a juntar estrellitas de Microsoft.

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