editada por
amieiro
el Lunes, 10 Agosto de 2009, 17:00h
desde el dept. acuerdos-imposibles
Imagina
que eres el líder de un proyecto de software. Te preocupas de tus
usuarios, quieres que aprecien y disfruten con el programa que estás
escribiendo. Pero también sabes que la mayoría de los usuarios no van a
recibir el código directamente de ti o que tu código les llegará a
través de una o de otra distribución, quizás
RHEL, quizás
Fedora,
Debian,
Ubuntu o
Gentoo.
Y tu puedes mantener algo de relación personal con gente de las
distribuciones que te ayudan a aclarar las cosas, pero más a menudo de
lo deseado, los usuarios obtendrán el programa a través de una
distribución con la que tienes poco contacto. Para empeorar las cosas,
en cualquier momento diferentes distribuciones pueden estar incluyendo
diferentes versiones de tu código. Eso hace que los informes de errores
sean más difíciles de evaluar, y que los parches que te envían sean
complicados de aplicar. También hace difícil saber dónde emplear
recursos para el mantenimiento de la versión estable.
Así comienza la argumentación que Mark Shuttleworth, el fundador de la empresa responsable de la distribución Ubuntu,
Canonical Ltd.,
envió a la lista de correo del proyecto Debian.
En
este correo enviado por Shuttleworth se presenta y se defiende una idea
que podría cambiar la manera en que las distintas distribuciones llevan
a cabo su trabajo. En esencia, se propone una colaboración abierta
entre mantenedores de las distribuciones, mantenedores originales de
los proyectos y distribuciones entre si, con el fin de coordinarse para
los lanzamientos de las distribuciones, en cuestiones como las
versiones de cada programa a emplear. Propone como medida principal una
"congelación en diciembre", es decir, que cada año por diciembre las
distintas distribuciones se pongan de acuerdo en qué versiones de
programas van a emplear en los lanzamientos de sus distribuciones.
Shuttleworth aprovecha también para aclarar ciertos comentarios e ideas que se escucharon recientemente:
Primero:
no hubo ningún esfuerzo secreto para influir en Debian. Ninguna de las
discusiones que se mantuvieron entre personas de distintos proyectos
fue ningún secreto, e incluso el propio Mark salió en los medios
hablando del tema.
Segundo: Esto no trata de forzar el cambio de Debian para
adaptarse a las necesidades de Ubuntu. Desde Ubuntu están dispuestos a
alcanzar los compromisos necesarios para trabajar con Debian y con
otros. Además, parece que el debate hasta ahora se centró en el tema
"Ubuntu contra Debian", mientras que Shuttleworth piensa que todo este
asunto tendrá un mejor y más grande impacto si se consigue llegar más
allá de Ubuntu y Debian. Cree que si se consigue trabajar
conjuntamente, pronto se unirán a la iniciativa otras distribuciones, y
muchos mantenedores originales de software.
Tercero: Cree necesario hacer una llamada a la gente sin
prejuicios para que comenten. Cuenta que ha visto comentarios de gente
que cree que "Ubuntu es un ladrón malvado del trabajo de Debian", y no
se ve capaz de cambiar la opinión de esa gente. Y, por eso, desea que
esta discusión no se convierta en un imán para comentarios estériles.
En resumen, y segundo las propias palabras de M. Shuttleworth:
Para
conseguir algo juntos, tendremos que trabajar juntos, tendremos que
llegar a compromisos o tendremos que contribuir con esfuerzos al otro
lado. Si la comunidad de Debian está dispuesta a considerar la idea de
"congelación en diciembre", entonces Ubuntu (y Canonical) proporcionará
recursos para ayudar a Debian a conseguir el objetivo. Esto significará
avanzar menos en Ubuntu, pero los beneficios de tener una planificación
que pudiera atraer a muchas otras distribuciones lo compensará. Pienso
que muchas otras distribuciones, que tienden a pensar en años
financieros y a hacer sus planes según eso, se unirán a la idea de una
congelación en diciembre, y Debian puede obtener beneficios
significativos siendo parte de eso, en vez de emplear una planificación
diferente.
Este es una oferta de buena fe de ayuda y asistencia para conseguir un
objetivo difícil pero noble y realista. No será fácil la primera vez o
la siguiente, pero va a servir de punto de partida para un proceso que
traerá dividendos a Debian y al conjunto del amplio ecosistema.
Preguntadles a los mantenedores originales que piensan, y si quieren
colaborar, y oiréis una respuesta muy positiva.
Vía
Mancomún.