"Jesús ha dicho: Había un hombre rico que tenía mucho dinero. El dijo: Emplearé mi dinero en sembrar, cosechar, plantar, llenar mi granero de frutos de modo que no me falte nada. He aquí lo que pensaba en su corazón, y aquella noche misma murió.¡Que oiga aquel que tenga oídos!" (Evang. según Tomás, p. 63, encontrado justo esta mañana, dedicado al campo de los ricos)