El software libre
Las tecnologías de la información y de
las comunicaciones (TICs) han permitido un mejoramiento de los procesos de
negocios, labores administrativas y la gestión en general de diversas
organizaciones. Sin embargo, por razones de costos, en muchos casos las TICs no
son lo suficientemente utilizadas por las empresas nacionales. En la última
década, y sobre todo gracias al explosivo crecimiento de Internet, ha surgido el paradigma tecnológico
conocido como software libre. Nuestras empresas enfrentan un rezago tecnológico
en cuanto al apoyo con TICs, principalmente por el costo del software y
desconocimiento de la existencia y eficiencia del software libre. En este
sentido, el uso de software libre es una solución posible para achicar este
rezago.
La adopción y el crecimiento de
software libre en nuestro país puede contribuir a la obtención de un mayor grado
de soberanía tecnológica, en tanto puede permitir que la trayectoria
tecnológica, en un área estratégica como las tecnologías de la información, esté
crecientemente en manos de argentinos y no en la de un reducido grupo de
monopolios globales altamente concentrados. A la vez, el software libre, por su
propia naturaleza y los principios de libertad que lo caracterizan, es una
extraordinaria herramienta para promover la solidaridad tecnológica, en tanto la
forma de distribución abierta asegura una transferencia de tecnologías y de
conocimientos que garantiza, más allá de la cada vez más alta calidad de los
productos libres, el “saber como” y la construcción de comunidades de
desarrolladores, usuarios, técnicos. Por otra parte, en la actual coyuntura
latinoamericana, ofrece la oportunidad de fortalecer los lazos de solidaridad
tecnológica con una buena parte de los países de la región que avanzan
rápidamente hacia la adopción de software libre. Finalmente, la difusión y la
capacitación en software libre debe considerarse parte del instrumento para la
alfabetización científica y tecnológica de los ciudadanos, particularmente de
los jóvenes, considerada como un derecho social fundamental en la sociedad del
conocimiento.
En efecto, en los tiempos que corren y
en el futuro, el dominio de los conocimientos científicos y tecnológicos básicos
son y serán parte fundamental de la libertad de los ciudadanos; el software
libre, por su propia naturaleza, es parte de esta base de conocimientos y es una
herramienta inigualable para facilitar la educación en ciencias y
tecnologías.
El software libre (open source) puede
ser definido como cualquier programa
cuyo código fuente fue escrito con la
intención declarada de dejarlo disponible
para ser usado, y eventualmente
modificado, por terceros. El software libre
es usualmente desarrollado como una
colaboración pública entre varios programadores y puesto a disposición de la
comunidad en forma gratuita. Sin
embargo, el desconocimiento de la
existencia y eficiencia del software libre es
una de las barreras que limitan su uso
por las empresas.
Con respecto a la factibilidad del uso
de herramientas de software libre en las
empresas, al menos en lo que a
infraestructura tecnológica se refiere, su implantación no debería presentar
mayores problema. El verdadero desafío se concentra en las soluciones de
negocios, siendo altamente recomendable el desarrollo de un proyecto piloto para
la implantación de estas herramientas.
Si bien es cierto que el software libre
permite ahorros significativos respecto a la adquisición de licencias, su
implementación está sujeta a las restricciones de
costos de cualquier proyecto
tecnológico. En efecto, el recurso humano utilizado es similarmente costoso al
caso del software comercial, por lo cual el proyecto de implantación debe
considerar los costos asociados a adaptación, capacitación, implementación,
soporte, etc.
La experiencia internacional muestra
que los proyectos de implantación de
software libre, en el ámbito de las
soluciones de negocios, presentan una mayor probabilidad de éxito en la medida
que se constituye un grupo de trabajo
que involucre a varias empresas del
mismo rubro y con similares necesidades,
configurándose así un cluster a partir
del cual se generará una experiencia
colectiva que permita extraer las
mejores prácticas en el desarrollo de este
tipo de proyectos y aprovechar
economías de escala.