Bueno, eso es lo que hacen telefónicas, bancos y demás y no sé si es lo mismo... Por lo menos, en mi caso llamarme a las 9.30am para "regalarme" una suscripción paga a Speedy me resulta bastante más molesto que recibir un mail de "venta de bulones".
Por otra parte, el problema con la defensa acérrima del liberalismo individualista es que, por un lado, impide diferenciar ciertos casos (¿es lo mismo mandar un mail sobre, digamos, una nueva distro de linux a 500 suscriptores de esta lista que mandar otro sobre una página porno a 500 suscriptores de
harrypotter.com? ¿es lo mismo vender forros que hacer una denuncia?) y que, por el otro, como se dice en el artículo, ataca más a las redes informales de comunicación -Pymes incluidas- que a los grandes spammers (muchas veces financiados por las grandes empresas).
Ahora que lo pienso, he de confesar que no me resultan muy simpáticos los argumentos que se asientan sobre "yo", "yo", y "yo"... Convengamos que la definición de spam como "cualquier mail no solicitado" es bastante caprichosa: ¿"yo no te hablé, así que guay con hablarme"? Esto es muy personal, pero no sé... Me hace acordar al tipo que poco menos le da una cachetada al pendejo que le pide una moneda mientras se está tomando un café porque no le gusta que lo molesten.