Muchas tácticas son utilizadas por el poder para controlar la oposición:
- sabotaje
- desprestigio
- violencia
- corte del flujo de fondos
- despido
- exclusión
- insultos
- populismo y manipulación de las emociones
- mentira
- financiamiento y promoción de movimientos alineados
y muchas otras con el fin de restar fuerza al disenso. Estas tácticas
utilizan diferentes fortalezas que los poderosos tienen para ejercer su
fuerza sobre los menos fuertes (dinero, posición, comunicación).
Recurren a estas estrategias con razones aparentemente válidas y las
justifican con: la ley, las buenas costumbres, el bienestar de la
mayoría, citas de grandes pensadores o de cualquier otra forma en que
puedan hacerlo sin ser tachados de abusivos. Sin embargo, siguen siendo
tácticas de lucha contra la disidencia que usa todo movimiento de
derecha aunque se quiera llamar de izquierda y hasta como p2p. Estas dos
tendencias no son compatibles con la exclusión.
Se debe prestar especial atención a la censura ya que es la primera
táctica que usan antes de recurrir a la violencia.