Saludos
Willi, antes de encenderte ("Qué cultura mierda es eso?"), lee con calma los hilos. Quedó muy claro que Hugo, que está en esta lista y luego respondió, había enviado esa respuesta a la lista del LabSurLab, y que Hemdel, lo compartió por aquí.
Sobre tu opinión de "pseudónimos" y/o anonimatos, creo que una buena parte de esta lista discrepará bastante de ti.
No te parece raro usar el mismo argumento que Mark Zukerberg (que sueña con prohibir los seudónimos), la NSA o los enemigos de WIkileaks o Snowden?
El anonimato está en la esencia del ser humano. La potencia del anonimato es la base de la era red. Las revueltas interconectadas están basadas en identidades colectivas, anonimatos y pseudónimos en algunos casos. Te recomiendo el magnífico especial de la revista Espai en Blanc, que data del 2010 (http://www.espaienblanc.net/-Revista-de-Espai-en-Blanc-no-5-6-.html). En inglés, los artículos, papers o libros sobre Anonymous de Gabriella Colleman, son brillantes (http://gabriellacoleman.org/). Yo publiqué un capítulo en un libro de la fundación Adenauer sobre Anonymous (en portugués, Anonymous, la explosión de del enjambre, www.kas.de/wf/doc/9309-1442-5-30.pdf). Los heterónimos de Pessoa son otra prueba de la potencia creativa del pseudónimo. Como alemán que juraría que eres, me gustaría saber tu opinión sobre la revuelta del Poor Konrad de 1514) (http://es.wikipedia.org/wiki/Pobre_Konrad), cuando la multitud adoptó un nombre colectivo para rebelarse. Eran todos cobardes? Un excelente episodio histórico, recontado por Wu Ming en su novela Q. Wu Ming, esa identidad colectiva maravillosa. O eran cobardes?
Un abrazo
Bernardo