In light
of the alarming events in Thailand, we have drafted the
following statement after consulting with friends in the
region. Please share this statement and help us get as many
signatures as possible. If you would like to sign on as an
organisation or individual, please contact hilde@tni.org by June 1, 2400 hrs.
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Stop the Thai Coup, Restore and Strengthen Democracy with Participation for All
After several months of political unrest in Thailand, the military declared martial law on May 20, 2014, and then called leaders in for a supposed attempt at dialogue before seizing power in a coup d’état on May 22. General Prayuth Chan-ocha abolished the 2007 Constitution and dissolved the caretaker Government and Senate. In subsequent days, the military has summoned and detained scholars, activists, journalists and politicians, even carrying out arbitrary arrests and secret detentions, targeting people who think differently and who have campaigned for democratic and legal reforms.
The coup leaders imposed a curfew, censored the media, and gave military courts jurisdiction over all cases deemed threatening to national security. These acts are unjustified and strongly undermine the fundamental principles of human rights and democracy.
We condemn the military coup and believe that the only way to solve political conflicts is through the genuine participation of people from all classes and beliefs. A lasting social peace can only be achieved if the marginalized sectors of society are taken into account and have a defining role in a fair process that strengthens real democracy and equal rights for all. Military seizure of power is a serious political setback and weakens democratic institutions, exacerbating instead of calming social tensions. This situation will only lead to more political violence. We believe that peace is impossible under military rule.
Therefore, we call on the military to:
We also urge all political groups and movements to embrace peaceful and collaborative conflict resolution and compromise and to support the restoration of constitutional rule and governance in Thailand based on inclusive and participatory democratic principles and practices.
¡Abajo el Golpe en Tailandia! Restauración y fortalecimiento de la democracia con la participación de todos
Después de varios meses de inestabilidad política en Tailandia, el ejército declaró la ley marcial el 20 de mayo de 2014 llamando a los líderes a un supuesto diálogo infructuoso para luego justificar la declaratoria de un golpe de Estado el 22 de Mayo. El General Prayuth Chan-ocha abolió la Constitución del 2007 y disolvió el Gobierno en ejercicio y el Senado. Los días siguientes, los militares emplazaron a presentarse y detuvieron a académicos, activistas, periodistas y políticos, llevando adelante arrestos arbitrarios y detenciones secretas dirigidas contra quienes tienen opiniones contrarias y realizan campañas por reformas democráticas y legales.
Los golpistas impusieron un toque de queda, censuraron medios de comunicación, y dieron a los tribunales militares jurisdicción sobre todos los casos considerados amenazas a la seguridad nacional. Estas medidas son inaceptables y violan los principios fundamentales de los derechos humanos y la democracia.
Condenamos el golpe de Estado militar y consideramos que la única manera de resolver los conflictos políticos es a través de la participación efectiva y genuina de todos los sectores sociales de la población. Una paz social duradera sólo puede lograrse si los sectores mas marginados de la sociedad son tomados en cuenta y tienen un rol decisivo en un proceso justo que fortalezca la democracia real y la igualdad de derechos para todos. La confiscación militar del poder es un revés político serio y debilita a las instituciones democráticas exacerbando en lugar de calmar las tensiones sociales. Esta situación sólo conducirá a más violencia política. Creemos que la paz es imposible bajo el régimen militar.
Por lo tanto, hacemos un llamado a los militares para:
Asimismo, llamamos a todos los grupos políticos y movimientos a promover una resolución del conflicto pacifica y constructiva para la restauración del orden constitucional y de la gobernabilidad en Tailandia sobre la base de los principios y prácticas de la democracia participativa e inclusiva.