Toda actividad laboral lleva implícito un riesgo para los trabajadores. Esta realidad ha generado una
nueva necesidad empresarial, que requiere el
cumplimiento de un conjunto de obligaciones específicas cada vez más rigurosas por parte de los empresarios. Dichas obligaciones se basan en un conjunto de
regulaciones y normativa específicas que parten desde un organismo al más
alto nivel, y
se van incorporando paulatinamente a cada uno de los países, ajustándose progresivamente al ámbito local.