Hola a todas y a todos los seres con los cuales empecé a compartir la madre tierra (Gaia, Pachamama o Yapti Tasba, como más les guste llamarla), hace apenas 22 días.
Hace algunos meses aún estaba en la dimensión de los espíritus juguetones y brincadores, donde empecé mi camino hacia la otra dimensión de la que tanto se habla... han pasado varios meses y he tomado forma en un cuerpo y así mi vida ha empezado otra nueva historia.
Parto diciéndoles que me han nombrado Inti (Sol) Amaru (Serpiente), una alegoría al sol y a la serpiente, Quetzalcóatl, el símbolo de los amaneceres y los renacimientos culturales en el mundo mesoamericano. También Amaru, un héroe de la libertad y del inicio de las utopías de las resistencias en estas tierras. Sol es un lindo símbolo, porque está en todas partes, sin fronteras, regalándonos su luz para que sea materia de vida.
El 16 de noviembre de 2010, en la “caóticamente viva” Managua, entre sus calores, sus calles sin nombres, olorosas a polvo y vida, di mi primer grito al salir de los cálidos aposentos donde mi madre me albergaba, mientras el alba llegaba y el sol podría mostrar su rostro.
Así pude conocer las manos de mi padre, el delicioso lecho de mi madre y con ellos, intercambiar nuestras miradas para acariciar nuestros rostros mestizados en el mío. Este rostro mío, este cuerpecito mío que comienza a experimentar las caricias del viento, la vitalidad del sol, el recorrido del agua, los colores juguetones que pintan las plantas, las paredes y mi entorno… en fin dándome cuenta de la vida y que ahora soy parte de esta larga y compleja aventura humana llamada historia.
Espero continuar el buen arte de la imaginación, el constante y profundo ejercicio de preguntar y del aprendizaje, así como de asombrarme de cualquier cosa. Como no perder la costumbre de compartir, de relacionarme con otras y otros, a través de abrazos, sonrisas y de juegos.
A cada uno de ustedes iré conociéndoles, intercambiando nuestras sonrisas, jugando con sus manos, compartiendo espacios maravillosos donde nuestras palabras y las mías aún balbuceantes construirán ideas y tejerán amistades, mientras soñamos-construimos ese otro mundo posible, que unió a mamá y a papá.
Besos, sonrisas y algún ¡angun y agu!
Inti Amaru