En los tiempos antiguos, todavía conservaban el instinto de lo que acabo de exponer. Lo que se ha perdido completamente, para la ciencia de hoy en día. Estos hombres, tenían para las plantas, una mirada particular, ahora, en esta época del año, en Navidad, traer un abeto a casa, para hacer de él un árbol de Navidad, recuerda muchas cosas a los hombres de hoy en día. Esto les recuerda, que afuera, en la Naturaleza, una parte de ella, puede volverse en la vida humana, algo que actúa en la vida social. Ese árbol, transformado en árbol de Navidad, quiere ser un símbolo de amor. Se piensa comúnmente, que el árbol de Navidad es muy antiguo, pero el abeto se ha utilizado como árbol de Navidad, desde hace solo alrededor de 200 años.
Anteriormente esta costumbre no existía, y sin embargo, se utilizaba ya por Navidad un tipo de arbusto. Por ejemplo, en estos juegos de Navidad que se celebraban en los siglos XV y XVI, en los pueblos, para anunciarlos, alguien recorría el pueblo, con algo parecido a un árbol de Navidad, portándolo en la mano, era lo que se llamaba en la Alemania media el árbol de las grullas, el árbol de la ginebra, que porta tan maravillosas bayas, en este árbol, la gente de aquellos tiempos, veían su árbol de Navidad, porque las bayas de este árbol, los pájaros las aprecian mucho, les mostraban esta ligera acción venenosa que se produce ahí, y que debe impregnar lo terrestre, para que lo espiritual pueda nacer en el seno del mundo terrestre. De la misma forma que cuando la hormiga ataca la madera, o la abeja carpintera las estacas, de la misma forma, cada mañana, cuando los pájaros vienen a comer, en ese arbusto, se elabora en todo lugar un ácido mucho más débil.
Y es que antiguamente, los pueblos sabían instintivamente, y entonces pensaban, en invierno, cuando los pájaros van a comer de estas bayas, las bayas de este árbol, la Tierra recibe, a través de este árbol una nueva vida, y era para ellos, una imagen del Cristo vivificando la Tierra en el sentido moral, así podemos decir, si se consideran las cosas en su verdadera naturaleza, puede verse en lo que se desarrolla fuera, en la Naturaleza, símbolos, imágenes, de lo que ha ocurrido en la vida humana. Cuando los pájaros estaban en este árbol, las gentes antiguamente los miraban con tanto amor, como se ven hoy en día los regalos colgados del árbol de Navidad, y lo ponían en sus casas, es así como se hizo este árbol, un árbol de Navidad.
Señores míos, como ya hemos de terminar, quiero desearles una alegre y feliz Navidad que eleve internamente sus almas.
28240 Hoyo de Manzanares (Madrid) 28470 -Cercedilla - Madrid