Columna
Semanal de Amy Goodman, presentadora de Democracy Now! Por
favor, difundir.
Publicado el 2 de Octubre de 2007
Por Amy Goodman
La imagen era sorprendente: decenas de miles de monjes
budistas vestidos
con sus mantos de color azafrán marchando por las calles de Rangún
[también
conocida como Yangón], protestando contra la dictadura militar de
Birmania. Los
monjes marcharon frente a la casa de la ganadora del Premio Nobel Aung
San Suu
Kyi, a la que se pudo ver llorando y rezando en silencio mientras éstos
pasaban. No había sido vista en años. Líder birmana democráticamente
electa,
Suu Kyi ha permanecido bajo arresto domiciliario desde 2003. Se la
considera la
Nelson Mandela de Birmania, la nación del Sudeste asiático rebautizada
como
Myanmar por el régimen militar.
Tras casi dos semanas de protestas, los monjes han desaparecido. Los
monasterios
han sido vaciados. Un informe afirma que miles de monjes han sido
encarcelados
en el Norte del país.
Nadie cree que este sea el fin de las protestas, a las que se ha dado
el nombre
de "La Revolución Azafrán". Tampoco creen en el recuento oficial de
10 muertos. El goteo de videos, fotos y relatos orales de la violencia
que se
filtraron a través de las líneas de telefonía móvil e internet han sido
ampliamente acalladas por la censura impuesta por el gobierno. Aún así,
horribles imágenes de monjes y otros activistas asesinados y relatos de
ejecuciones han conseguido llegar al público mundial. En el momento de
escribir
esta columna, varios relatos sin confirmar de prisioneros quemados
vivos han
sido publicados en sitios web de solidaridad con Birmania.
El gobierno de Bush está apareciendo en los titulares con sus duros
mensajes
dirigidos al régimen birmano. El presidente Bush declaró en su discurso
ante la
Asamblea General de la ONU que las sanciones aumentarán. La Primera
Dama Laura
Bush es quien ha hecho las declaraciones posiblemente más fuertes.
Mientras
contaba que tiene un primo que es activista en Birmania, Laura Bush
declaró:
"Los actos deplorables de violencia perpetrada contra monjes budistas y
manifestantes
birmanos pacíficos deshonran al régimen militar".
La Secretaria de Estado Condoleezza Rice dijo en la reunión de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático: “Estados Unidos está decidido a dirigir la atención internacional hacia la farsa que está sucediendo". Dirigir la atención internacional es esencial, pero eso no debería distraer nuestra atención de uno de los más poderosos partidarios de la junta militar, un partidario que se halla mucho más cerca de casa. Rice lo conoce bien: Chevron.
Las
reservas de gas natural de Birmania, que son controladas por el régimen
birmano en sociedad con la multinacional petrolera estadounidense
Chevron, la
compañía francesa Total y una empresa petrolera tailandesa, son las que
han
mantenido viva a la junta militar. Las plataformas de gas natural de
alta mar
envían el gas extraído a Tailandia a través del oleoducto birmano de
Yadana. El
oleoducto fue construido con mano de obra esclava, obligada a la
servidumbre
por el régimen militar birmano.
El socio original del oleoducto, Unocal, fue demandado por EarthRights
International por usar mano de obra esclava. Tan pronto como la demanda
fue
solucionada fuera de los tribunales, Chevron compró Unocal.
El gobierno de EE.UU. aplica sanciones contra Birmania desde 1997.
Existe sin
embargo un hueco legal, puesto que hay empresas que han podido esquivar
las sanciones.
La exención de Unocal de las sanciones que pesan sobre Birmania ha sido
heredada por su nuevo dueño, Chevron.
Grupos de derechos humanos de todo el mundo han convocado
a un día de
acción global en solidaridad con el pueblo de Birmania el sábado 6 de
octubre.
Siguiendo a los valientes activistas y ciudadanos periodistas que
envían
noticias y fotos desde Birmania, los organizadores de las
manifestaciones del 6 de octubre están usando internet
para organizar lo que posiblemente será la mayor manifestación de la
historia en
apoyo a Birmania. Entre las exigencias se incluyen llamados a que las
empresas
dejen de realizar negocios con el brutal régimen militar birmano.
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Amy
Goodman es la presentadora de Democracy
Now! (www.democracynow.org), noticiero internacional diario
emitido por más de 500 estaciones de radio y televisión en Estados
Unidos y el
mundo.
En
Inglés:
http://www.truthdig.com/report/item/20071002_chevrons_pipeline_is_the_burmese_regimes_lifeline/
traducido
por: Ángel Domínguez y Democracy Now! en español, [email protected]