Columna
Semanal de Amy Goodman, presentadora de Democracy Now! Favor
de difundir.
Jóvenes
estudiantes le dicen al Presidente Bush: “No a la tortura”
Young
Scholars Tell the President ‘No’ on Torture – 10
de julio de 2007
Por Amy Goodman
El
Presidente Bush obtuvo una lección de un grupo de
estudiantes de secundaria recién graduados que formaron parte del
programa Presidential
Scholars de este año. Este
programa está diseñado para “reconocer y proveer experiencias para el
desarrollo del liderazgo de algunos de los más destacados estudiantes
del
último año de secundaria.
Los
141 estudiantes que participaron del programa fueron
agasajados en la Casa Blanca. Una de ellos, Mari Oye, de Wellesley,
Massachussets, describe lo que sucedió allí: “El Presidente entró y dio
un
breve discurso. Dijo que a medida que progresamos en nuestras carreras
es importante
tratar a los otros de la forma en que queremos ser tratados. También
nos dijo
que vamos a tener que tomar decisiones con las cuales tendremos que
vivir el
resto de nuestras vidas. Fue ahí que le dije al presidente, ‘Muchos de
nosotros
hemos tomado una decisión y quisiéramos que aceptara esto’ y le
entregué la
carta.” Se trataba de una carta que Mari había escrito. En ella se lee:
“Como
miembros de la clase 2007 del programa Presidential
Scholars, se nos ha dicho que representamos a los mejores y más
inteligentes de nuestra nación. Por lo tanto, creemos que tenemos la
responsabilidad de expresar nuestras convicciones. No queremos que
Estados
Unidos represente la tortura. Le exhortamos a que haga todo lo que está
en su
poder para detener las violaciones a los derechos humanos de los
detenidos, cesar
las “rendiciones” (extradiciones ilegales) y aplicar los acuerdos de la
Convención de Ginebra a todos los detenidos, incluyendo aquellos
designados
como combatientes enemigos”.
La
carta fue firmada por aproximadamente 50 estudiantes,
más de la tercera parte de los miembros del programa.
Mari
describió la reacción de Bush ante la carta: “Él leyó
la carta. Cuando llegó a la parte que hablaba sobre la tortura, alzó la
vista y
dijo: ‘Estados Unidos no tortura a personas’. Yo le respondí: ‘Si
observa
específicamente lo que decimos, nosotros decimos…nosotros le pedimos el
cese de
las “rendiciones” ilegales. Por favor, cancele su declaración firmada
con
respecto a la ley anti-tortura de McCain.’
“En
ese momento, sólo repitió: ‘Estados Unidos no tortura a
personas’.
De hecho, después de
que Bush firmó el año pasado la ley que prohíbe torturar
a los detenidos, silenciosamente
emitió una “declaración firmada presidencial” mediante la cual se
reserva el
derecho de eludir la ley, así como lo ha
hecho en más de 1.100 ocasiones, lo que lo convierte en el presidente
que
emitió más “declaraciones firmadas” que
todos los presidentes de Estados Unidos juntos.
Mari
sabe sobre detenciones. No detención como castigo en
la secundaria, sino detención al estilo de Guantánamo. Mari le contó
esto al
presidente: “Dije que para mí, personalmente, el asunto de los derechos
de los
detenidos tiene suma importancia porque mis abuelos estuvieron
detenidos
durante la Segunda Guerra Mundial por el hecho de ser
japoneses-americanos.”
Tiempo atrás, el gobierno ofreció sus disculpas por el encarcelamiento
de más
de 100.000 japoneses-americanos durante la guerra.
Mari
dijo que otra de las personas que la inspiró para
actuar fue su madre, Willa Michener. Su madre también fue parte del
programa Presidential
Scholars hace 40 años, en 1968 y quiso confrontar con el
Presidente Lyndon
Johnson por su oposición a la guerra de Vietnam. Sin embargo, ella
siguió las
indicaciones de un profesor que, dijo Mari, “hizo énfasis en la
importancia de
permanecer en silencio cuando uno está en presencia del Presidente”.
Willa
Michener lo ha lamentado desde aquel entonces, contó Mari.
Mari
llamó a su madre tan pronto salió de la Casa Blanca y
le contó lo que había hecho. “Ella estaba en la última sala del Museo
del
Holocausto cuando la llamé para decirle que le habíamos dado la carta.
Ella no
sabía nada acerca de la carta hasta ese momento. …Y me dijo que salió a la
luminosa calle con lágrimas que le caían por el rostro; pero como
mucha gente sale del Museo del Holocausto de esa manera, ya sabes,
nadie notó
nada fuera de lo común”.
Otra
participante del programa, Leah Anthony Libresco, de
Long Island, N.Y., ayudó a escribir la carta. Ella, al igual que Mari,
es
extraordinariamente elocuente. “Si voy a estar en el mismo lugar con el
presidente, tengo que decir algo, porque el silencio es señal de
consentimiento
y hay un montón de cosas que están pasando hoy en día que no quiero
consentir.
Su segundo nombre, Anthony, viene de la famosa defensora del derecho al
voto
Susan B. Anthony.
Por
temor a que la carta de Mari fuera confiscada antes de
que se la pudiera entregar al presidente, Leah tenía una copia escrita
a mano,
bajo su manga. Ella se la entregó a un reportero, como dijo después en
un blog:
“en la sesión de fotos del No Child Left Behind (Que ningún
niño se
quede atrás) en la cual parecía que los estudiantes eran un telón de
fondo”.
Con
jóvenes líderes como Mari Oye y Leah Anthony Libresco
que cuestionan al poder desde tan temprana edad y demuestran tal
elocuencia,
coraje y disciplina, lo único que va a quedar atrás son los políticos
como
George Bush y sus políticas de tortura.
Amy
Goodman es la anfitriona de Democracy Now!, noticias
diarias de televisión y radio transmitidas en 500 estaciones en
Norteamérica y
el mundo. © 2007 Amy
Goodman